Santa Rosa (2b) – El director de la delegación La Pampa de la Asociación Argentina de Angus, Ariel Raiteri, junto a su antecesor en el cargo, Ramiro Ruiz, participaron de la reunión de la comisión de asuntos agrarios, presidida por la diputada Andrea Valderrama, y dieron a conocer la postura, ampliamente a favor, del sector, respecto al proyecto de ley del Poder Ejecutivo de derogación de la ley 1.489 «Declarando de Interés Provincial el Control de Aptitud Zootécnica-Sanitaria en los Animales Reproductores de Pedigree y puros por cruza Registrados».
Raiteri expuso tres motivos centrales por los cuales esa norma «carece de sentido y oportunidad». Recordó que la ley, hoy por hoy, se limita a la admisión de animales en las exposiciones ya que en los remates privados, «aquellos que hacemos en nuestros campos, tenemos un profesional veterinario trabajando todo el año, que hace la admisión y nosotros llevamos los formularios completados por él a la dirección de ganadería».
Y enumeró:
· «Hoy la admisión obligatoria que lleva adelante el colegio de veterinarios, no se puede aplicar en las operaciones por redes que permiten que se compre un reproductor en el Chaco. Ahí no pueden hacer la admisión.
· «En campos cercanos y en ferias que se celebran en provincia de Buenos Aires, nadie ejerce el control y así, nuestros productores van a operar allá.
· «En La Pampa hay un millón trescientas mil vacas, que requieren de 60 mil toros, que año a año se reponen de a 15 mil. El colegio veterinario de esos 15 mil (a los que controla el veterinario que en todos los campos tenemos) controla la admisión de 500, con lo que el control de la admisión de esos 500 animales se hace por triplicado: los controla nuestra asociación, los controla nuestro veterinario y después el colegio veterinario, facultado por esta ley. No tiene sentido».
Además de dar a conocer esos argumentos, el representante de los cabañeros dijo: «según establece la ley, la responsabilidad de la sanidad de los animales controlados por el colegio veterinario, termina cuando los mismos salen del cepo, o sea que lo que le ocurra al animal después de salir de la manga hasta que del mismo se haga el comprador, no es responsabilidad de nadie». Y reveló que «de los 330 mil animales que pasan por un remate feria, el colegio audita a sólo dos mil, el 0,5% de todos los que pasan».
Duros contra el Colegio
Por su parte Ruiz, en otro tramo de la reunión, calificó de «arrogante, irrespetuoso e irresponsable» al colegio de veterinarios. «Dicen que son garantes de la sanidad de los reproductores y van a inspeccionar vacas viejas, en una actitud corporativa donde ellos cobran», aseguró.





