Buenos Aires (2b)- Por primera vez, la provincia de Buenos Aires celebró hoy las elecciones legislativas locales separadas del calendario nacional, y aquella apuesta de Axel Kicillof, cuestionada por el kirchnerismo duro, parece haber salido mejor de lo esperado. Es que, a poco de conocerse los primeros datos oficiales, todos coinciden en que ya hubo un triunfo del peronismo y por amplio margen, que incluso rondaría los dos dígitos. La alta participación, que superó el 60, es otro de los datos salientes de la jornada.
En un contexto marcado por la tensión política al interior del gobierno del presidente Javier Milei, afectado por las denuncias de corrupción y el clima de incertidumbre en los mercados, y la disputa abierta con el gobernador Axel Kicillof.
La cita electoral coincidió en una creciente saga de hechos de alto voltaje durante los últimos meses, que arrancó con la detención de la expresidenta Cristina Kirchner, que le impidió ser candidata en la Tercera Sección Electoral. Luego, los escándalos por el fentanilo, las sospechas de coimas con la filtración de los audios, y la inestabilidad macroeconómica profundizó la alteración del clima de campaña, con Milei y Kicillof predominando como los principales protagonistas.
A las 18, el ministro de Gobierno bonaerense Carlos Bianco, destacó la organización de las elecciones en la provincia, a las que calificó de “históricas”, al tiempo que agradeció a la policía de la Provincia y también a las fuerzas federales por su trabajo durante la jornada.





