General Pico (2bNorte) – El peronismo pampeano eligió General Pico para el acto final antes de las elecciones, pero el cierre dejó más interrogantes que certezas. En el escenario estuvieron los candidatos Abelardo Ferrán y Lichi Marín, acompañados por el secretario de Trabajo y jefe de campaña en la ciudad, Marcelo Pedehontaa, y por el dirigente de la UOCRA, Roberto Robledo. Sin embargo, llamaron la atención las ausencias de la vicegobernadora Alicia Mayoral y de la intendenta Fernanda Alonso, dos referentes históricas del vernismo en Pico.
La imagen de la noche fue clara: mientras el oficialismo buscó mostrar respaldo territorial, las principales figuras del espacio que durante años ordenó la política local decidieron no estar. En un distrito que fue el corazón del vernisno, el faltazo de Mayoral y Alonso no pasó inadvertido y evidenció el enfriamiento del vínculo con la conducción provincialque encabeza Sergio Ziliotto.
Durante el acto, Ferrán y Marín insistieron en la importancia de “defender el proyecto provincial frente a los embates nacionales”, pero el clima estuvo lejos de aquel entusiasmo de campañas anteriores. Pedehontaa, en su doble rol de funcionario y armador político, intentó reforzar la idea de continuidad y compromiso con la gestión, mientras Robledo apeló al acompañamiento del movimiento obrero.
Aun así, el cierre dejó expuesto el desgaste interno del PJ pampeano. En los pasillos del partido, algunos interpretan las ausencias como una señal de descontento con el rumbo del gobierno y con el modo en que se reconfiguró el poder interno, que hoy muestra un liderazgo provincial cada vez más aislado del tradicional núcleo piquense.





