Buenos Aires (2b) – A diferencia de otros años, el tono crítico tardó en aparecer en el 60° Coloquio de IDEA, pero terminó llegando de la mano de Nicolás Braun, director de la cadena de supermercados La Anónima. “Me llama la atención que las autoridades no combatan en serio la evasión. El Estado se tiene que poner los pantalones”, lanzó durante un panel titulado “Nivelando la cancha: el desafío impositivo”, donde coincidió con otros CEO en la necesidad de reducir la presión fiscal.
Braun afirmó que en el comercio minorista la evasión llega al 60%, lo que genera una competencia desleal: “Los que evaden venden hasta un 30% más barato. En el negocio de la carne, tres de cada cuatro kilos se venden en negro”.
A su lado, el CEO de Cervecería y Maltería Quilmes ironizó: “En el momento del happy hour, una cerveza la tomás vos y otra es para el Estado”. Desde Sinteplast, Claudio Rodríguez remarcó que una misma pintura cuesta en Argentina un 32% más que en países vecinos por efecto de los impuestos. Y Andrés Cavallari, de Raízen, señaló que de cada $100 del precio de la nafta, $45 son impuestos.
Reclamos y respuestas del Gobierno
Los empresarios que viajaron a Mar del Plata coincidieron en que, pese a los diálogos con el Gobierno, las señales son ambiguas: algunos tributos se eliminaron, pero la estructura general sigue siendo pesada. “Hay promesas de baja de impuestos, pero sin plazos claros”, resumieron.
Según la consultora Invecq, la presión tributaria efectiva ronda el 28% del PBI, pero si se suman los niveles de evasión y los tres niveles del Estado (nacional, provincial y municipal), el peso real llega al 45% del PBI.
Un sistema complejo y distorsivo
IDEA presentó un documento donde advierte que el sistema argentino combina “alta presión fiscal legal, estructura compleja y fragmentada, evasión elevada y numerosos tributos distorsivos”. Esto, sostienen, “encarece los bienes y servicios, reduce la competitividad y desalienta las inversiones productivas”.
Pese a reconocer los avances del Gobierno —como la eliminación del déficit fiscal y la obtención de superávit primario—, remarcaron que esa mejora no se tradujo en una baja sustancial de la carga tributaria. Entre las medidas positivas, mencionaron la eliminación del Impuesto PAÍS, la reducción de aranceles de importación y la prohibición de tasas municipales agregadas en facturas de servicios.
En Argentina existen más de 150 tributos, aunque apenas diez concentran el 90% de la recaudación. El país sigue entre los pocos que aplican retenciones a las exportaciones —junto con Rusia, Kazajistán y Costa de Marfil—, y entre el 33% y el 52% del precio final que paga un consumidor corresponde a impuestos.





