Santa Rosa (2b) – La segunda audiencia del juicio oral y público contra Francisco Roldán, acusado de haber atropellado y matado a la joven Lía Falcón, tuvo el dramático testimonio de la automovilista que se detuvo para ceder el paso. Lorena Maldonado ratificó que Roldán circulaba a «muy alta velocidad» y lo increpó tras la tragedia. Por otro lado, un perito expuso la reconstrucción del siniestro en la Circunvalación mediante imágenes de un dron de alta precisión. La Defensa, en una jugada sorpresiva, intentó invalidar la prueba.
La segunda jornada del juicio oral contra Francisco Roldán, acusado por la muerte de Lía Falcón en la Avenida Circunvalación de Santa Rosa el 16 de enero pasado, se centró en una de las declaraciones más esperadas: la de la automovilista que presenció la colisión fatal, Lorena Betiana Maldonado. Su testimonio, cargado de detalles dramáticos y frases contundentes, impactó en la sala y reforzó la hipótesis fiscal sobre la altísima velocidad y la imprudencia del imputado.
Maldonado, quien es docente y reside en las cercanías del lugar del hecho (calle San Pablo), manejaba un Peugeot 206 color bordó. Relató que, en la noche del siniestro, ella circulaba por la colectora y se dispuso a cruzar la Circunvalación para tomar la calle Cavero.

Según su relato, al llegar al carril central, la testigo vio venir el vehículo Ford Falcón conducido por Roldán. Ante la velocidad con la que se aproximaba, tomó la decisión crucial de detener su marcha para ceder el paso.
«Vi que el Falcón venía a muy alta velocidad. No tenía intenciones de frenar. Me detuve para que pase y sentí un flash. Luego, vi un cuerpo que voló», declaró Maldonado ante el Tribunal.
El testimonio de Maldonado no se limitó a describir el accidente. La docente también aportó detalles cruciales sobre la reacción inmediata del acusado, Roldán.

Según su versión, apenas ocurrido el choque, Roldán se bajó del vehículo y se dirigió a la testigo. Fue en ese momento cuando Maldonado lo increpó duramente: «Roldán vino corriendo y le dije hijo de p… qué hiciste». Esta frase apunta a la actitud del conductor segundos después del hecho, una pieza clave que el fiscal utilizará para sostener la culpa en el debate.
La automovilista, visiblemente afectada y que solicitó expresamente no ser fotografiada por la prensa, concluyó su declaración confesando las secuelas emocionales que le dejó la tragedia: «Me costó mucho volver a pasar por ese lugar».
Asistencia en medio del shock
La segunda jornada del juicio contra Francisco Roldán por el homicidio culposo de Lía Falcón también sumó otro testimonio clave que describe la violencia de la colisión. Paula Alvarado, quien circulaba justo detrás del Peugeot 206 conducido por la testigo Lorena Maldonado, relató el estremecedor momento en que el Ford Falcón impactó a Falcón.
Alvarado, que también se presentó ante el Tribunal este miércoles, coincidió con Maldonado en la sensación auditiva y visual de la tragedia: «Pensé que habían chocado una moto por el ruido y vi un cuerpo volar». Esta frase subraya la confusión inicial de los testigos ante el estruendo y la confirmación de la extrema fuerza del golpe que eyectó a la víctima.

El testimonio de Alvarado sirvió para detallar los instantes posteriores al impacto, enfocándose en la desesperada búsqueda de ayuda y el esfuerzo de Maldonado por auxiliar a Falcón. La testigo narró que el cuerpo de Lía Falcón cayó «cerca de la bajada, a varios metros» del punto de colisión.
Alvarado fue quien activó la emergencia, recibiendo instrucciones del servicio 107 para intentar realizarle maniobras de RCP (Reanimación Cardiopulmonar) a la víctima, en medio del shock y la oscuridad de la avenida Circunvalación.
Respecto a la actitud del acusado, Roldán, la declaración de Alvarado se centró en un punto concreto: el conductor solo se acercó a los testigos para pedir asistencia profesional. «Solo vino a pedir que llamaran a la policía y la ambulancia», contó.

Perito: «No hay evidencias de frenado»
La segunda jornada del juicio oral contra Francisco Roldán por la muerte de Lía Falcón giró en torno a la prueba científica. El testigo central fue el comisario Mauro Rossi, actualmente en Accidentología y quien, al momento del hecho, prestaba servicio en la Agencia de Investigación Científica (AIC), fue uno de los primeros peritos en la escena.

El testimonio de Rossi se apoyó en material gráfico exhibido ante el Tribunal, despegándose de la versión de la Defensa: «No hay evidencias de frenado», sentenció el comisario, refiriéndose a las marcas sobre el asfalto que pudieran indicar una maniobra evasiva o un intento de aminorar la velocidad por parte de Roldán previo al impacto.
Para graficar la escena y la mecánica del choque en el cruce de Avenida Circunvalación y Cavero, Rossi utilizó un material inédito en el proceso: una imagen aérea tomada con dron en el lugar del accidente. Según explicó el perito, esta imagen ofrecía una calidad y una precisión superiores a las herramientas cartográficas habituales (como Google Earth), permitiendo una reconstrucción milimétrica de las trayectorias y el punto exacto de la colisión.

El informe pericial, basado en esta reconstrucción visual y en la ausencia de huellas de neumáticos, apuntó directamente a que el vehículo Ford Falcón de Roldán transitaba sin intentar detenerse al momento de embestir a la víctima.
En el medio de la exposición del Comisario Rossi, cuando se abordaba la prueba fílmica y de video, la defensa de Roldán interrumpió la audiencia con un planteo incidental de alto voltaje legal.

El abogado defensor solicitó que se declare inválida la declaración pericial de Rossi, argumentando que el material de video que el perito utilizó para sus análisis no coincidía con el que se encontraba en el pen drive ofrecido como prueba, poniendo en duda la cadena de custodia de un elemento clave de la investigación.
Tras un breve debate, el Tribunal decidió no resolver el planteo de forma inmediata. Los magistrados determinaron que, al no contar con elementos suficientes en ese momento para evaluar la validez o alteración del material fílmico, la decisión sobre la nulidad será abordada al finalizar el proceso, en la etapa de deliberación de la sentencia.

Datos del peritaje
Según la pericia dada a conocer por el comisario Rossi, Roldán recorrió 12 metros en 0,4 segundos hasta el momento del impacto, lo que da una velocidad total de 108 km/h.
De acuerdo a ese mismo peritaje, el conductor del Falcon recorrió 84 metros con el semáforo en rojo.
Luego del siniestro, el cuerpo de Lía quedó a 50 metros del impacto. El perito explicó que Roldán empezó a frenar a unos 31 metros después del choque. Y termino a los 84 metros. No bloqueó los frenos.
«Nunca vi un siniestro de esta magnitud. Cuando vi el auto, pensé q había chocado una moto», sostuvo el comisario Rossi.
Y añadió: «Cuando supe que era con un peatón, imagine la consecuencia».
«La forma en que se produce el volteo de la víctima, como es proyectada hacia arriba, es indicativo de exceso de velocidad», resaltó.
Fuente: El Diario de La Pampa.





