Santa Rosa (2b) – El ministro de Hacienda de La Pampa, Guido Bisterfeld, defendió en la Legislatura el proyecto de Presupuesto 2026 y lo definió como “equilibrado, sin endeudamiento y de resistencia”. En un contexto de caída de la actividad económica, merma de recursos propios y recortes en las transferencias nacionales, aseguró que la provincia logró presentar un esquema que sostiene los servicios esenciales del Estado, aunque con fuertes restricciones en áreas sensibles.
Bisterfeld remarcó que La Pampa vuelve a diferenciarse del resto del país por no recurrir al endeudamiento: “Somos casi la única provincia que no está tomando deuda. Muchos distritos están pudiendo sostener servicios o pagar salarios endeudándose. Acá no”. Según explicó, el escenario nacional —sin pautas claras, con un presupuesto desactualizado y negociaciones inciertas con el Gobierno central— convirtió esta formulación en “el presupuesto más difícil en años”.
La incertidumbre económica llevó a recortar obras en prácticamente todas las jurisdicciones. El ejemplo más contundente fue el ajuste en viviendas: “El pedido del IPAV se redujo muchísimo. No está ni el 10% de las obras solicitadas por los distintos organismos”, detalló. En el Ejecutivo reconocen que infraestructura, ampliaciones y proyectos de desarrollo territorial quedaron relegados por falta de recursos asegurados.
El ministro también se refirió al reciente acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, al que consideró desfavorable para la provincia y el país. “Nunca vamos a salir ganando negociando mano a mano con Estados Unidos. No es entre iguales. Sectores como el avícola y el porcino van a quedar muy perjudicados”, analizó. Señaló que aún es temprano para una evaluación completa, pero anticipó que la apertura en rubros donde ambos países compiten puede impactar negativamente en la producción local.
En el plano político, Bisterfeld descartó que La Pampa esté siendo castigada por no haber firmado el Pacto de Mayo. “En ningún momento las autoridades nacionales pusieron condiciones. Nunca expresaron que no negociarían o no transferirían información por no haber adherido”, afirmó, aludiendo a las negociaciones judiciales y fiscales que la provincia mantiene con Nación.
Respecto a la reciente invitación del Gobierno Nacional al gobernador Sergio Ziliotto para participar del encuentro con gobernadores —pese a no haber firmado el pacto ni adherido al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones— el ministro consideró que fue una señal positiva, aunque rápidamente opacada por la renuncia del jefe de Gabinete y del ministro del Interior. “Creemos que debieron estar todas las provincias”, sostuvo.
Mientras la Legislatura inicia el análisis del proyecto, el mensaje del ministro quedó claro: un presupuesto ajustado al extremo, condicionado por la crisis nacional y sin margen para endeudarse, en una provincia que apuesta a sostener su equilibrio aun a costa de frenar gran parte de su obra pública.





