Santa Rosa (2b) – El Juzgado Civil, Comercial, Laboral y de Minería N° 1 de General Acha abrió formalmente el concurso preventivo de Refi Pampa S.A., la refinería ubicada en Colonia 25 de Mayo que cuenta con un 20% de participación estatal a través de Pampetrol y emplea a más de 70 trabajadores. La resolución, firmada por el juez Gerardo Román Bonino y publicada en el Boletín Oficial, marca el inicio de un proceso judicial largo y complejo que se extenderá hasta 2027.
La empresa confirmó el inicio del concurso ante la Comisión Nacional de Valores y explicó que la presentación busca garantizar la continuidad operativa y ordenar una deuda con proveedores que supera los $5.500 millones, con acreencias que van desde los $60 millones hasta cifras que superan los $880 millones. El cuadro se agrava por los embargos totales dictados por ARCA sobre las cuentas bancarias de la firma.
Desde Pampetrol, la vicepresidenta Cecilia Baudino había anticipado que la crisis financiera era previsible: Refi Pampa pasó de una calificación “A” a fines de 2024 a una “D” en agosto de este año, tras pedir el concurso. La refinería también mantiene una deuda de US$ 2,2 millones con la petrolera provincial, que aclaró que su riesgo se limita a la pérdida de su participación accionaria y que el vínculo entre ambas compañías es estrictamente comercial.
El edicto judicial fija un cronograma minucioso para todo el proceso concursal, que tendrá su primera etapa decisiva en el primer trimestre de 2026. Ese será el momento en que los acreedores presenten sus pedidos de verificación y queden definidas las deudas que la empresa deberá negociar en la etapa siguiente. La propuesta de acuerdo recién llegará a mediados de 2026 y la audiencia informativa final está prevista para abril de 2027.
La Sindicatura Plural estará integrada por los contadores Marina Pavoni, Miguel Bernantené y Gerardo Ángel Blanco, quienes administrarán el proceso desde General Acha.
El concurso, solicitado por la propia refinería en septiembre, intentará reordenar pasivos, renegociar la cadena de pagos y sostener la operación de una planta clave para el oeste pampeano, fundada en 2011 y puesta en marcha en 2016. El futuro de Refi Pampa dependerá de la capacidad de acordar con sus acreedores y estabilizar su actividad en un contexto financiero extremadamente delicado.





