Santa Rosa (2b) – El fiscal Andrés Torino confirmó que avanza la investigación por la muerte de Emiliano Alexis Juárez Castillo, ocurrida en la madrugada del sábado en Toay, en un hecho que incluyó el uso de un arma de fuego y derivó en la detención de Rodolfo Fabricio Feininger, de 47 años, quien sostiene que actuó en defensa propia.
En diálogo con Radio Kermés, Torino explicó que el caso se inició tras un aviso a la policía por una persona herida frente a una vivienda. Al llegar, personal médico constató que la víctima ya no tenía signos vitales. De inmediato se activó el protocolo judicial y comenzó un rastrillaje en la zona.
A pocos metros del lugar, en una casa donde había varias personas, la policía halló un escenario “revuelto”, que permitió situar allí el presunto origen del hecho. “Identificamos a cinco personas en el lugar”, señaló el fiscal, quien precisó que, tras los primeros indicios y testimonios, se detuvo a Feininger como autor de los disparos.
La autopsia realizada el sábado por la noche estableció que Juárez Castillo recibió dos impactos de bala, uno de ellos mortal. Según la hipótesis inicial, la víctima habría llegado acompañada por otras dos personas y portaba un arma blanca. “Tenemos información provisoria de que hubo un enfrentamiento y que la víctima tenía un arma blanca”, indicó Torino, aunque aclaró que la investigación sigue abierta.
El fiscal explicó que uno de los ejes centrales de la causa será determinar si Feininger actuó en legítima defensa. “Hay un planteo de legítima defensa. Debemos establecer si se trata de un homicidio, si se configura la legítima defensa o si hubo un exceso”, precisó.
La diferencia jurídica es clave: mientras la legítima defensa implica la absolución, el exceso podría configurar un homicidio culposo, y la falta de justificación llevaría a un homicidio agravado por el uso de arma de fuego, con penas de entre 8 y 25 años de prisión.
Además del detenido principal, otro de los hombres presentes en la vivienda quedó bajo medidas judiciales por presunta participación secundaria. “Se graduaron las medidas de coerción en función de los indicios”, agregó el fiscal.
Durante el fin de semana se ordenaron dermotests, allanamientos y pericias biológicas, además de estudios en el arma de fuego utilizada. “No puedo dar afirmaciones categóricas todavía. La provisoriedad es propia de las primeras horas”, aclaró Torino, quien subrayó que la causa se encuentra en su etapa inicial.
En los próximos días se esperan nuevos peritajes y declaraciones testimoniales que permitan reconstruir con precisión cómo ocurrieron los hechos que terminaron con la muerte de Juárez Castillo en Toay.





