Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – En medio de tensiones internas y del inminente desembarco de Diego “Colo” Santilli en el gabinete de Javier Milei como nuevo ministro del Interior, los diputados nacionales del PRO se reunieron este martes por la noche en una cena política encabezada por Cristian Ritondo, donde participaron legisladores que terminan su mandato, los que asumirán el próximo 10 de diciembre y quienes continúan en funciones.
El gran ausente fue Mauricio Macri, una ausencia que se leyó en clave política y que vuelve a exponer la fractura interna del partido entre el sector más cercano al expresidente y el ala bullrichista, hoy en plena sintonía con el gobierno libertario.
El encuentro, que se desarrolló en un clima distendido pero cargado de definiciones, reunió a figuras del PRO que buscan mantener cohesión legislativa en un escenario de realineamientos. Santilli —que aguarda su jura como ministro y mientras tanto sigue ocupando su banca en Diputados— fue uno de los protagonistas de la velada, sentado en la cabecera junto a Ritondo y al pampeano Martín Ardohain, en un gesto que no pasó inadvertido.
Ardohain, cercano a Patricia Bullrich y con una buena relación con La Libertad Avanza, se posiciona como una de las voces del PRO más proclives a acompañar la agenda de reformas del Gobierno. Su presencia en ese lugar central simboliza el peso creciente del ala dialoguista con Milei dentro del bloque. Además, del otro lado de la mesa, se pudo divisar al otro pampeano, más cercano al macrismo, Martín Ardohain.
“El PRO tiene que ser parte de la solución, no del problema”, fue la frase que sobrevoló entre varios comensales durante la noche, reflejando la tensión entre mantener la identidad partidaria y sumarse de manera activa a la estrategia legislativa del oficialismo.
La ausencia de Macri —que había sido invitado— fue interpretada como una señal de distancia frente a la conducción parlamentaria y al alineamiento de varios de sus dirigentes con el proyecto libertario. Mientras tanto, Ritondo intenta sostener la unidad formal del bloque, en un contexto donde la figura de Bullrich gana influencia y algunos legisladores ya se mueven más cerca del Gobierno que de la estructura tradicional del PRO.





