Buenos Aires (2b) – El exministro de Planificación Federal Julio De Vido quedó detenido este jueves por la mañana, luego de entregarse voluntariamente en los tribunales de Comodoro Py, donde deberá comenzar a cumplir su condena por la tragedia ferroviaria de Once.
El exfuncionario llegó poco después de las 8 de la mañana, antes del horario previsto, y evitó hacer declaraciones a la prensa. El procedimiento se concretó tras el fallo de la Corte Suprema, que ayer rechazó el último recurso presentado por su defensa y dejó firme la sentencia dictada en 2018 por el Tribunal Oral Federal N.º 4.
De Vido había sido condenado por administración fraudulenta por su rol en el manejo de los subsidios del ferrocarril Sarmiento, cuya mala administración derivó en el choque del 22 de febrero de 2012, que provocó 52 muertos y más de 700 heridos. La Cámara de Casación redujo la pena original de cinco a cuatro años de prisión.
A la espera de una decisión sobre la domiciliaria
El TOF 4 todavía debe resolver si habilita el pedido del exministro para cumplir la pena en su domicilio, alegando su edad (75 años) y problemas de salud. Hasta que eso se defina, permanecerá detenido, inicialmente alojado en Ezeiza.
El tribunal adelantó el horario de su presentación para garantizar que pudiera conectarse de forma virtual a la segunda audiencia del juicio por los cuadernos, donde está acusado como parte de una asociación ilícita.
Tres condenas, una ya firme
La de Once es la primera condena firme de las tres que pesan sobre De Vido. Las otras corresponden a fraude por la compra de trenes chatarra a España y Portugal, y a irregularidades en la adquisición de gas natural licuado.
La defensa cuestiona a la Corte
El abogado del exministro, Maximiliano Rusconi, criticó con dureza la decisión de la Corte Suprema y anunció que acudirán al Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, el mismo que en 2016 intervino en el caso de Milagro Sala.
Según la defensa, el máximo tribunal se expidió “sin tratar” un planteo sobre prescripción que —argumentan— aún estaba pendiente. Los jueces del TOF, sin embargo, rechazaron suspender la ejecución al afirmar que no había motivos legales para hacerlo:
“El cumplimiento de la sentencia es una obligación de esta judicatura”, remarcaron.
De este modo, tras años de apelaciones y planteos judiciales, el exministro kirchnerista comenzó hoy a cumplir su condena por una de las causas más emblemáticas de corrupción y mal manejo estatal de la última década.





