Santa Rosa (2b) – Los choferes de Uber de Santa Rosa anunciaron una movilización para este miércoles en rechazo al límite de diez años de antigüedad que establece la nueva ordenanza que regulará el transporte de personas por aplicaciones digitales. La protesta comenzará a las 9.30 en la rotonda de Stieben y avenida San Martín Oeste, desde donde una caravana se dirigirá hacia el municipio.
Los trabajadores advierten que la exigencia dejará fuera de circulación a un alto porcentaje de los vehículos habilitados actualmente, muchos de los cuales aseguran están “en perfectas condiciones”, con RTO vigente y mantenimiento al día. Señalan que Uber ya aplica su propio tope, que impide operar con autos anteriores al 2005, y piden que el Concejo revise el criterio municipal antes de la aprobación definitiva.
La ordenanza será tratada en la próxima sesión del Concejo Deliberante y llega al recinto con despacho favorable de la mayoría de las comisiones Administrativa y de Reglamentaciones, respaldada por el FreJuPa, la UCR y el PRO. Comunidad Organizada definirá su postura en el debate.
Uber opera en Santa Rosa desde octubre de 2024 y la cantidad de autos en servicio creció de forma sostenida, generando una fuerte caída en la demanda de taxis tradicionales. Incluso, muchos taxistas comenzaron a trabajar también con la aplicación.
El proyecto crea el Registro de Permisionarios del Transporte Privado de Pasajeros, al que deberán inscribirse los choferes que ya prestan servicio, quienes tendrán un plazo de 45 días para adecuarse. Para obtener la habilitación, se exigirá ser propietario del vehículo o tener autorización formal de uso, contar con licencia D1, antecedentes limpios, seguro para transporte oneroso, libre deuda y radicación del auto en La Pampa.
La norma replica para Uber el mismo límite de antigüedad que rige para los taxis y establece prohibiciones como utilizar motos, ocupar paradas de taxis o levantar pasajeros sin pedido previo desde la aplicación. Las multas por incumplimiento van de 500 a 2.000 Unidades Fijas, además de posibles suspensiones e inhabilitaciones.
Los choferes esperan que la movilización sirva como señal de alerta antes de la votación, en busca de una regulación que según plantean no los deje afuera por una cuestión económica más que técnica.





