Santa Rosa (2b) – La Justicia pampeana concedió la prisión domiciliaria a Yanina Coronel, condenada por tentativa de homicidio, luego de evaluar el impacto que su encarcelamiento generaba sobre el hijo que tiene en común con la víctima.
La decisión fue adoptada por la jueza Mónica Rivero, quien dispuso que Coronel cumpla el resto de la pena en su domicilio de Toay, bajo monitoreo mediante tobillera electrónica y con estrictas restricciones: no podrá usar redes sociales ni mantener contacto con la víctima, y deberá continuar el tratamiento psicológico que ya venía realizando.
Según el fallo, la medida se tomó como una decisión excepcional y revocable, sustentada en informes interdisciplinarios que destacaron los perjuicios emocionales y de contención que sufría el niño mientras su madre permanecía detenida. El tribunal entendió que el caso debía analizarse bajo el principio del interés superior del niño, previsto en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la normativa nacional vigente.
El abogado querellante, Mario Aguerrido, cuestionó la resolución y advirtió que “sienta un precedente peligroso”, aunque reconoció que la jueza basó su decisión en la falta de red familiar que pudiera asistir al menor.
La medida vuelve a abrir el debate sobre los alcances de las prisiones domiciliarias con perspectiva de género y niñez, en un contexto donde los tribunales pampeanos vienen incorporando criterios de evaluación más amplios al momento de ponderar el cumplimiento de penas.




