Santa Rosa (2b) – La Mesa Intersindical de convocó a una conferencia de prensa para repudiar enérgicamente la reforma laboral anunciada por el Gobierno nacional, a la que consideran un retroceso al «siglo XIX». Paralelamente, los dirigentes manifestaron sus expectativas y preocupaciones de cara a la paritaria salarial que se retoma mañana con el Poder Ejecutivo provincial.
Julio Acosta, Secretario General de Luz y Fuerza, lideró el repudio a la reforma, calificándola como un ataque frontal a los derechos fundamentales.
Desaparición de horas extras: Acosta denunció que la reforma anula la jornada laboral de 8 horas, una conquista histórica, al eliminar la retribución extraordinaria por horas extras.
Restricción sindical: Se limitará la libertad sindical y se restringirá la participación y elección de delegados en empresas con menos de 50 trabajadores.
Fin del derecho a huelga: Se obligará a la mayoría de los gremios a garantizar una presencia del 50% o 75% de la planta (especialmente en servicios esenciales), lo que anula el sentido de la protesta masiva.
Consolidación de la precarización: El dirigente criticó la «estafa» de prometer trabajo en blanco. Señaló que la reforma consolida el modelo de «trabajo esclavo» para los trabajadores de plataformas, a quienes se les obliga a facturar como «distribuidores independientes» sin derecho a vacaciones, aguinaldo, obra social ni aportes jubilatorios.
«Esto es un intento mafioso de toma y daque de decir, bueno, vos me apoyas esto y yo te garantizo estos descuentos [sindicales] extorsivos. Lo repudiamos,» afirmó Acosta.
La Mesa Intersindical anunció que no esperarán por convocatorias nacionales y comenzarán inmediatamente un plan de lucha. La primera medida será una asamblea general este jueves a las 11:30 horas en el Hall Central de Casa de Gobierno, donde debatirán las consecuencias de la reforma y el inicio de acciones para defender los derechos presentes y futuros de la clase trabajadora.
Malestar por el desdoblamiento salarial
Respecto a la paritaria estatal, que se reanuda este jueves, los dirigentes manifestaron su malestar por la decisión del Gobierno provincial de desdoblar el pago del salario de diciembre y el aguinaldo (SAC).
Aunque Acosta reconoció que la medida es legal bajo la Ley de Contrato de Trabajo, la considera «inoportuna» dada la situación económica:
«En estas circunstancias la que todos los trabajadores y las trabajadoras están endeudados, lo que necesitan es un refuerzo fuerte de ingresos para poder pagar deudas y tener un poco para pasar la fiesta. Lamentamos esto que el Poder Ejecutivo ha hecho porque va en contra de la necesidad concreta que hay.»
Acosta confirmó que el planteo en paritaria incluirá la solicitud de cláusula gatillo y un bono de fin de año para compensar la pérdida de poder adquisitivo. Advirtió que, si no hay acuerdos, irán a un proceso de conflicto, aunque aclaró que la responsabilidad de la crisis y la liquidación de salarios es del Gobierno Nacional.
Por su parte, Roxana Rechimont, Secretaria General de ATE, coincidió con el análisis de la crisis, señalando que el plan del Gobierno Nacional es un «claro desprecio y odio al esfuerzo que hacen miles de trabajadores».
Rechimont remarcó la importancia de la paritaria municipal: «Intimamos a los intendentes de que los logros que nosotros tenemos en la paritaria provincial se sostengan en los municipios.» Advirtió que algunos municipios ya están renovando contratos por tres meses y sin resguardo de continuidad, lo que, sumado a la reforma laboral, genera una clara desventaja para conseguir un salario digno con derechos plenos.
«Nosotros sabemos cuál es el enemigo principal que tenemos porque nos deben millones de pesos a nuestra provincia por la coparticipación, pero también sabemos que el gobierno de La Pampa tiene que cambiar su matriz política de recaudación,» concluyó Rechimont.





