Santa Rosa (2b) – Mientras el intendente de Toay, Ariel Rojas, negó públicamente que Julia Vargas de Frank hubiera participado como expositora en la feria local, un registro audiovisual exclusivo que reveló El Diario de La Pampa muestra a la elaboradora de los escabeches investigados por el caso de botulismo atendiendo un stand durante el evento realizado los días 8 y 9 de noviembre.
En el video se observa a Vargas de Frank, identificada con la marca “Juli-Mar”, interactuando activamente con el público en uno de los puestos de la feria, precisamente en el período en el que se habrían comercializado los productos vinculados con el trágico desenlace. Las imágenes desmienten la versión oficial del jefe comunal, quien había asegurado que “no faltaron controles” y que la Municipalidad de Toay no registraba su participación como expositora.
Video gentileza El Diario de La Pampa
De todos modos, la venta que habría provocado la muerte no se concretó en el ámbito de la feria, sino a través de una transacción entre particulares.
Julia Vargas de Frank, asesorada por el abogado Federico López Lavoine, ya se presentó a declarar ante la Justicia. El material audiovisual se incorpora ahora como un elemento de prueba de peso dentro de la investigación.
Todavía restan varias pericias y medidas probatorias antes de que se concrete una eventual formalización contra Vargas de Frank por el presunto delito de homicidio culposo, figura que se sustenta en la posible negligencia, impericia y vulneración del deber de cuidado en la elaboración de alimentos.
No obstante, el Código Penal prevé figuras más gravosas dentro de los delitos contra la salud pública, como el envenenamiento o la adulteración de sustancias alimenticias, que podrían derivar en penas de prisión efectiva si se acredita que se puso en riesgo a un número indeterminado de personas.
La investigación está a cargo de la fiscal Cecilia Martiní, quien ya tomó declaraciones a personal de la Dirección de Epidemiología, médicos forenses y agentes de Bromatología provincial, con el objetivo de establecer el grado de responsabilidad de quienes produjeron los escabeches “Juli-Mar”.
La lupa judicial se posó sobre una vivienda de Toay perteneciente a Vargas de Frank y su esposo, donde funcionaba el centro de elaboración sin habilitación sanitaria. Allí se habría generado la toxina que provocó la muerte de la artista Raquel Pumilla y dejó en estado crítico a su esposo, el escritor Juan Carlos “Pinky” Pumilla, quien continúa internado en terapia intensiva en el Hospital Favaloro.
Además, la Justicia aguarda pericias concluyentes para determinar si el fallecimiento de la poeta Hilda Alvarado está directamente vinculado con la misma partida de alimentos.





