Buenos Aires (2b) – La sesión especial del Senado para debatir el Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal quedó hoy en un segundo plano tras un escandaloso cruce entre la senadora fueguina Cándida Cristina López, la vicepresidenta Victoria Villarruel y la legisladora pampeana del PRO, Victoria Huala.
El episodio, que incluyó denuncias de gravedad y un exabrupto que retumbó en el recinto, expuso la máxima tensión política en la Cámara Alta.
El conflicto se originó por fallas técnicas en el micrófono de López, quien denunció un intento de censura por parte de la presidencia del cuerpo. “Pensé que me iban a censurar porque evidentemente esta no es una casa democrática”, disparó la senadora, comparando la situación con la visita del exministro Franco.
Minutos después, la legisladora fueguina formalizó una cuestión de privilegio contra Villarruel, a quien acusó de ejercer un manejo «autoritario» como represalia por su postura sobre los 30.000 desaparecidos. El momento de mayor impacto ocurrió cuando López relató un episodio de noviembre, asegurando que se le impidió el ingreso a su despacho con fajas de clausura y mobiliario bloqueando la puerta. En su denuncia, afirmó haber sufrido «agresiones físicas y tocamientos impúdicos» por parte del personal de seguridad, vinculando el hecho a un decreto de reasignación de espacios impulsado por la vicepresidenta.
Desde la presidencia del cuerpo, Villarruel respondió con firmeza y pidió ordenar el debate. “Mantengamos el tono de respeto y en segundo término si usted usurpa despachos yo tengo que mantener el orden. Me hago responsable de la situación y le pido que redondee”, expresó la vicepresidenta, marcando límites reglamentarios a la intervención de López.
La discusión sumó un nuevo capítulo cuando intervino Victoria Huala, quien cuestionó que López estuviera leyendo su exposición, algo que el reglamento prohíbe. “Disculpe, por una cuestión de respeto a todos los senadores, le voy a pedir a la senadora que está hablando que no lea… como senadora exijo el mismo respeto a nosotros, porque si no es con una doble vara constante”, reclamó.
Luego añadió: “Es una doble vara constante por parte del kirchnerismo… le pido senadora, por favor, por respeto al resto de los colegas, que no lea más”. La respuesta de López fue inmediata y contundente: “¡Callate, mamarracho!”. El insulto selló uno de los momentos más tensos de una jornada atravesada por disputas políticas, en una sesión donde el oficialismo busca aprobar el Presupuesto 2026 y enviar señales de gobernabilidad, pero enfrenta resistencias crecientes en la oposición.
Fuente: Minuto Uno





