Santa Rosa (2b) – La Agrupación Rosa Verde de UTELPa emitió un duro comunicado en el que expresa su «profunda preocupación» por la situación que atraviesan los trabajadores de la educación en la provincia y critica abiertamente a la conducción gremial actual (Celeste Violeta), a la que acusa de mantener una «actitud distante» y de minimizar los conflictos.
El comunicado sostiene que, ante la crisis salarial y las precarias condiciones laborales, «el diálogo está roto» y que el sindicato necesita con urgencia «nuevos interlocutores».
Sin embargo, el sector vinculado a la UCR, al PRO y a LLA se retiró sin hacer ninguna propuesta en el Congreso Extraordinario donde se decidieron las medidas de fuerza sino había propuesta salarial en paritaria.
En un comunicado de prensa, la Rosa Verde afirmó que tanto la dirigencia gremial como el Gobierno Provincial deben abandonar las «posiciones mezquinas» y deponer su actitud, advirtiendo que, de no haber cambios, el resultado es la pérdida de derechos.
«La docencia está atravesando una crisis sostenida por la falta de reconocimiento, por salarios depreciados y por condiciones laborales que se deterioran día a día. Ni el gobierno ni la conducción Celeste Violeta pueden seguir actuando como si la realidad no les tocara la puerta», manifestaron.
La Agrupación señaló que los «caprichos —de un lado y del otro— no conducen a nada» y que no se puede seguir administrando el conflicto como un mero «trámite burocrático».
El texto de la agrupación opositora exige al Gobierno provincial que «mire hacia las escuelas con responsabilidad y respeto» y que piense en quienes sostienen la educación, muchas veces «en absoluta soledad, frente a instituciones deterioradas, recursos insuficientes y una demanda social creciente».
Para la Agrupación, es imprescindible recuperar la agenda docente, abandonar la lógica de «acuerdos cerrados entre pocos» y cambiar los interlocutores porque «los actuales han perdido completamente el vínculo con la realidad de las bases».
Si bien la Agrupación Rosa Verde aclara que no pide la renuncia de la dirigencia vigente, sí afirma que «así no se puede seguir» y reclama una forma de conducción
“más democrática y participativa, más combativa y presente. Realmente comprometida con la defensa sin titubeos de los derechos laborales”.
Finalmente, la Rosa Verde reafirmó su compromiso con las bases y su intención de seguir organizándose y recorriendo las escuelas, convencida de que la fuerza para transformar la realidad «nace de las bases».





