Santa Rosa (2b) – Desde la cuenta oficial del Parque Nacional Lihué Calel emitieron un fuerte llamado de atención por el aumento de atropellamientos de fauna silvestre sobre la Ruta Nacional 152, que atraviesa el área protegida en el centro-sur de La Pampa.
Según informaron las autoridades del Parque, el incremento del tránsito vehicular durante la temporada de verano derivó en la colisión de al menos cinco ejemplares: dos zorros, dos guanacos y un ñandú, embestidos por vehículos y camiones que circulaban por el sector.
Desde la administración remarcaron que, pese al mal estado de la calzada, la señalización que advierte el cruce por un parque nacional y la cartelería preventiva por baches, muchos conductores no reducen la velocidad, lo que termina provocando daños graves a la fauna y poniendo en riesgo la seguridad vial.
En ese sentido, solicitaron de manera enfática reducir la velocidad en el tramo de la Ruta 152 que atraviesa el parque, claramente demarcado con señalización indicativa y preventiva. La reducción de la marcha permite contar con mayor margen de maniobra ante el cruce de animales y evita colisiones que pueden tener consecuencias severas.
Desde el Parque recordaron además la importancia ambiental de las especies afectadas. El guanaco (Lama guanicoe) y el ñandú (Rhea americana) son especies protegidas dentro del área, ambas amenazadas por la caza furtiva. En el caso del guanaco, la población que habita en Lihué Calel es la única en buen estado de conservación que permanece en La Pampa, mientras que el ñandú se encuentra en un proceso de recuperación a nivel provincial.

Las autoridades recomendaron a quienes circulan por la zona observar atentamente las banquinas, ya que el cruce de animales es frecuente y suele darse en grupo. Ante esa situación, aconsejan detener la marcha en un lugar seguro, colocar balizas y esperar a que todos los ejemplares crucen, evitando maniobras bruscas.
Finalmente, recordaron que el atropellamiento de fauna silvestre protegida dentro de la jurisdicción del Parque Nacional constituye un daño ambiental, penado por la ley, y subrayaron que prevenir estos hechos no solo protege la biodiversidad, sino que también cuida la vida de quienes transitan por la ruta.





