Santa Rosa (2b)- El Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Dr. Carlos Malbrán informó que los 18 frascos de conservas secuestrados de la marca Juli-Mar, elaborados en la localidad pampeana de Toay, dieron negativo para toxina botulínica en los estudios iniciales.
Sin embargo, la investigación continúa abierta, ya que restan análisis determinantes, como el cultivo de esporas, necesarios para confirmar o descartar de manera definitiva la presencia de Clostridium botulinum. En paralelo, la Justicia busca establecer qué ocurrió con el frasco consumido en Santa Rosa el 27 de diciembre, que habría desencadenado un cuadro de botulismo.
Ese episodio derivó en un hecho de extrema gravedad: dos personas fallecieron y otra permanece internada, según confirmaron fuentes oficiales. El frasco en cuestión no pudo ser recuperado, lo que complejiza la reconstrucción de lo sucedido y obliga a profundizar otras líneas de investigación.
Entre las hipótesis que se analizan se encuentran una contaminación puntual de un frasco y una mala conservación del producto una vez abierto, factores que podrían haber favorecido el desarrollo de la toxina aun cuando el resto de los envases no presentara resultados positivos.
La causa se encuentra en etapa preliminar y está a cargo de la fiscal Cecilia Martini, quien evalúa el encuadre legal del caso, que podría avanzar hacia una imputación por homicidio culposo, de acuerdo con el resultado final de las pericias.
La investigación se inició tras una alerta del Ministerio de Salud de La Pampa y un allanamiento en Toay, donde se constató que las conservas se elaboraban sin habilitación sanitaria, un elemento central para el avance judicial del expediente.





