Buenos Aires (2b) – El Gobierno nacional evalúa avanzar con un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para declarar la Emergencia Ígnea tras los incendios que afectan a la Patagonia, mientras define el alcance presupuestario de la medida y busca responder al reclamo de los gobernadores de la región, entre ellos el pampeano Sergio Ziliotto.
La definición comenzó a tomar forma este jueves, durante una reunión de la Mesa Política de la Casa Rosada encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a pocos días del inicio de las sesiones extraordinarias en el Congreso. Allí se resolvió, al menos por ahora, no enviar un proyecto de ley y avanzar directamente con un DNU que habilite la reasignación de partidas para reforzar el combate del fuego.
Desde el Gobierno aclararon que aún no está definido cuándo se firmará el decreto, ya que se discute qué fondos se reasignarán y cuál será el volumen del refuerzo financiero. La última Emergencia Ígnea nacional fue declarada en 2023 y perdió vigencia en enero de 2024.
En paralelo, el Ejecutivo destacó que ya comenzó a enviar asistencia a las provincias afectadas. Chubut recibió $4.000 millones en Aportes del Tesoro Nacional, mientras que el Ministerio de Seguridad Nacional dispuso un refuerzo histórico para los Bomberos Voluntarios, con más de $100.800 millones destinados a 1.062 asociaciones de todo el país.
El reclamo de los gobernadores fue formalizado el martes por mandatarios de distinto signo político, entre ellos Ziliotto (La Pampa), Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Vidal (Santa Cruz), quienes solicitaron al Congreso la declaración de la Emergencia Ígnea nacional y la habilitación de herramientas excepcionales para la asistencia a las comunidades afectadas.
En la Casa Rosada admiten que el pedido no fue el disparador de la medida, aunque reconocen que avanzar con un DNU busca mitigar críticas por la respuesta oficial frente a una emergencia ambiental que ya escaló a la agenda política y social. Mientras tanto, el Gobierno apuesta a mostrar gestión, en un escenario donde el fuego sigue activo y la presión de las provincias no cede.





