Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – El reciente proceso de depuración del padrón de empresas de medicina prepaga impulsado por el Gobierno nacional incluyó a dos entidades que operaban en la provincia de La Pampa: Mapfre Salud S.A. y la Obra Social del Personal de la Industria Lechera (ATILRA). Ambas fueron dadas de baja del Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga (RNEMP) por no cumplir con los requisitos administrativos y formales exigidos por la Superintendencia de Servicios de Salud.
La medida se formalizó a través de una resolución oficial que alcanzó a un total de 13 empresas en todo el país, en el marco de un proceso de reordenamiento del sistema de salud privado. Desde el organismo regulador señalaron que la decisión apunta a garantizar que sólo permanezcan habilitadas aquellas entidades que acrediten capacidad operativa, respaldo financiero y cumplimiento normativo.
En el caso de Mapfre Salud, se trata de una firma vinculada a un grupo internacional con trayectoria en el mercado asegurador, que había comenzado a desplegar su oferta de medicina prepaga en distintas provincias, incluida La Pampa. Su exclusión del registro implica que ya no podrá comercializar planes de salud ni operar como prepaga habilitada en el territorio provincial.
Por su parte, ATILRA, tradicionalmente reconocida como obra social del sector lechero, figuraba inscripta en el registro para actuar también como empresa de medicina prepaga. La baja afecta esa modalidad de prestación, aunque no alcanza a la operatoria de la obra social en su régimen específico, que continúa regulada por su marco normativo propio.
Desde la Superintendencia aclararon que, en la mayoría de los casos, las entidades dadas de baja no registraban afiliados activos como prepagas. No obstante, remarcaron que, de existir usuarios alcanzados por la medida, se garantiza la continuidad de la cobertura mediante mecanismos de traspaso a prestadores habilitados.
La decisión vuelve a poner en foco el impacto del reordenamiento del sistema de salud privado en las provincias, donde la oferta de prepagas es más acotada y cualquier modificación en el padrón puede tener efectos directos sobre trabajadores, familias y prestadores locales.





