Buenos Aires (2b) – El Gobierno Nacional oficializó la prórroga de la suspensión de nuevas contrataciones y designaciones en el Sector Público Nacional, con el objetivo de profundizar la política de reducción de la estructura administrativa del Estado. A través del Decreto 934/2025 publicado en el Boletín Oficial, se ratificó la prohibición de incorporar personal bajo cualquier modalidad —incluyendo plantas transitorias, contratos de locación y cargos ejecutivos—, estableciendo un esquema de excepciones limitado únicamente a sectores definidos como estratégicos.
La aritmética del achique: uno adentro por cada dos afuera
A pesar del cierre general de ingresos, la normativa permite ciertas licencias en áreas de sensibilidad operativa. Sin embargo, no será un pase libre: para activar una nueva alta, la jurisdicción deberá demostrar que se produjeron previamente dos bajas (renuncias, jubilaciones o desvinculaciones ocurridas durante 2026).
Entre los sectores que cuentan con esta «llave» de excepcionalidad se encuentran:
Seguridad: Fuerzas Armadas, de Seguridad y el Servicio Penitenciario Federal.
Salud y Ciencia: Hospitales nacionales e institutos de investigación.
Emergencias: Sistema Nacional de Manejo del Fuego y Guardaparques.
Educación: Universidades Nacionales.
Filtros y exclusiones: el retiro voluntario no suma
Un detalle no menor de la letra chica es que las bajas producidas por planes de retiro voluntario no serán contabilizadas para habilitar nuevos ingresos. Con esta medida, el Ejecutivo busca evitar que la salida programada de personal sea utilizada para renovar cuadros de manera inmediata, garantizando que la planta efectivamente disminuya en términos netos.
Además, toda nueva designación —por más que cumpla con el cupo del 2×1— quedará sujeta a la validación previa de la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública, que tendrá la última palabra sobre quién entra y quién se queda afuera del organigrama oficial.





