Santa Rosa (2b) – El secretario general del Sindicato de Peones Viales de La Pampa, Miguel Ángel Chamorro, advirtió sobre el estado crítico de la Ruta Nacional 151 y de otros corredores estratégicos de la provincia, y aseguró que la falta de insumos y de personal dejó a los trabajadores sin capacidad de respuesta frente al deterioro de la red vial.
“Venimos denunciando la falta de insumos. La ruta 151 viene mal hace años, es cierto que no es nuevo, pero lo que cambió es que hace más de un año no tenemos más insumos para bachear; antes al menos emparchábamos”, afirmó el dirigente gremial, al remarcar que hoy los pozos quedan sin intervención.
Chamorro fue más allá y calificó al trazado como “una trampa mortal”. También señaló que la situación se replica en la Ruta Nacional 152 y en tramos de la 35, y que el problema se agrava por el intenso tránsito pesado vinculado a la actividad hidrocarburífera. “Hablamos con el gobernador, porque además la situación con Vaca Muerta hace que estén destrozando las rutas provinciales”, explicó.
El titular del gremio reveló además un fuerte deterioro en las condiciones laborales. Según indicó, muchos obreros cobran jornadas de trabajo con meses de demora y existe temor a despidos. “No podemos reclamar porque están por forzar a retiros voluntarios. Hoy los obreros que hacen un día de trabajo por 40 mil pesos lo cobran recién en marzo”, sostuvo.
Otro de los puntos más alarmantes es la falta de controles sobre el transporte de cargas. En ese sentido, Chamorro detalló que en toda la provincia existen solo cinco balanzas, de las cuales actualmente funciona apenas una y de manera intermitente. “No podemos controlar a los camiones. Los de la 35 pasan cargados de arena y los que van a Vaca Muerta están haciendo pedazos la ruta del desierto”, describió, y agregó que la inoperatividad se debe tanto a la falta de equipos como de personal.
El dirigente recordó que en años anteriores, pese a las dificultades, los trabajadores al menos podían realizar bacheos y tareas de mantenimiento de banquinas para mitigar el deterioro. Hoy, sin recursos ni insumos, esa tarea quedó completamente paralizada. El resultado es una red vial cada vez más peligrosa para quienes circulan a diario por el oeste pampeano y las rutas que conectan con el sur del país.





