Santa Rosa (2b) – La crisis económica nacional comienza a mostrar su impacto más crudo en el consumo y el empleo. Uno de los primeros síntomas en Santa Rosa se registra en el flamante Maxi Carrefour, donde trascendió que la empresa ya habría iniciado recortes de personal ante un nivel de ventas muy por debajo de lo proyectado.
El rumor comenzó a circular antes de fin de año y en las últimas horas tomó mayor fuerza. Hay amenazas de reducción de personal porque las ventas no fueron las esperadas: la expectativa era facturar una cifra por turno que, en la práctica, estaría rondando apenas la mitad.
De acuerdo a versiones coincidentes, ya se habrían producido las primeras desvinculaciones y no se descarta que el proceso continúe. Incluso se estima que, de mantenerse este escenario, en el plazo de seis meses la dotación de personal podría reducirse a poco más de medio centenar de trabajadores y trabajadoras.
La situación genera fuerte preocupación por las condiciones de contratación. Al momento de la apertura, la mayoría del plantel fue incorporado con jornada reducida y bajo el sistema de banco de horas, una modalidad considerada precarizante. En ese marco, se viene reclamando que al menos el 70% de la planta pase a cumplir jornada completa en los próximos meses.
El contexto se ve agravado por el nuevo régimen laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei, que amplió el período de prueba a seis meses. Esta herramienta es observada con inquietud por su potencial utilización para avanzar en despidos masivos sin mayores costos para la empresa.
El Maxi Carrefour, ubicado en el predio de la Asociación Agrícola Ganadera, fue inaugurado el pasado 12 de diciembre y había generado grandes expectativas por la creación de cerca de cien puestos de trabajo. Sin embargo, incluso antes de su apertura formal, el emprendimiento ya había quedado envuelto en polémica, cuando se ordenó suspender el armado de la nave por condiciones inseguras para los operarios.
A pocas semanas del inicio de actividades, el proyecto que llegó como una promesa de empleo y crecimiento comercial aparece hoy atravesado por la incertidumbre, reflejando el impacto de la caída del consumo y el avance de la precarización laboral en la capital pampeana.





