Buenos Aires (2b) – El Gobierno nacional dispuso un nuevo aumento parcial en los impuestos a los combustibles desde el 1° de marzo de 2026 y postergó la aplicación total de los incrementos acumulados para el 1° de abril. La medida fue oficializada mediante el Decreto 116/2026, que modifica el esquema previsto en el Decreto 617/2025.
La actualización alcanza al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), dos componentes que inciden directamente en el precio final de la nafta y el gasoil en todo el país.
Cómo impacta en nafta y gasoil
Desde marzo, la nafta sin plomo y la nafta virgen incorporan:
- $17,385 por litro en concepto de ICL
- $1,065 por litro en concepto de IDC
En total, el aumento impositivo suma $18,45 por litro.
En el caso del gasoil, el ajuste es de:
- $14,884 por litro en ICL
- $1,696 por litro en IDC
Es decir, un incremento total de $16,58 por litro por el componente tributario.
En un tanque promedio de 50 litros, el impacto ronda los $922 adicionales en nafta y aproximadamente $829 en gasoil, sin considerar eventuales ajustes comerciales de las petroleras.
La Pampa y el diferencial patagónico
La Pampa integra formalmente la Región Patagónica por ley y está alcanzada por los regímenes diferenciales que esa condición establece. En este marco, el decreto mantiene un tratamiento particular para la Patagonia y determinadas zonas del sur del país, donde se aplica un monto adicional de $8,059 por litro en el caso del gasoil.
Esto significa que el esquema impositivo diferencial impacta directamente en el territorio pampeano, con efectos concretos sobre el transporte, la actividad agropecuaria y la logística regional.
El gasoil es un insumo estratégico para la provincia: moviliza la producción agropecuaria, el transporte de cargas y la actividad petrolera en el oeste pampeano. Cualquier modificación en su estructura impositiva tiene consecuencias directas en los costos productivos y en la competitividad regional.
Aumento en dos etapas
La Ley 23.966 establece que estos impuestos deben actualizarse trimestralmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Durante 2024 y 2025, el Ejecutivo postergó en varias oportunidades la aplicación plena de esos ajustes, generando montos acumulados.
El Decreto 116/2026 divide ahora el impacto en dos etapas: una actualización parcial en marzo y la aplicación del total pendiente desde el 1° de abril. Según los considerandos oficiales, el diferimiento busca “continuar estimulando el crecimiento de la economía mediante un sendero fiscal sostenible”.
Desde abril entrará en vigencia el esquema completo de actualización fiscal. El efecto final en los surtidores dependerá de la decisión comercial de las petroleras y del contexto inflacionario del mes, pero el componente impositivo ya definido anticipa presión sobre los costos de transporte y producción en La Pampa y el resto de la Patagonia.





