Buenos Aires (2b) – La Libertad Avanza pisó el acelerador en el Senado y sacó dictamen exprés para convertir en ley, el próximo viernes 27, la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. Con el respaldo ya cocinado en Diputados y los votos asegurados por gobernadores aliados, el oficialismo busca llegar al 1° de marzo —día de apertura de sesiones ordinarias— con la ley bajo el brazo y la foto lista.
El trámite fue veloz, pero el debate no. En comisiones, la ministra y titular del cuerpo, Patricia Bullrich, defendió el proyecto que elimina el artículo 44 pero mantiene el espíritu de una reforma que recorta indemnizaciones, redefine vacaciones y horas extra, limita el derecho a huelga en “servicios esenciales” y reduce aportes patronales con la promesa de incentivar empleo. La vieja receta del “ajuste hoy, trabajo mañana”.
Del otro lado, el peronismo habló de coimas, jubilaciones en riesgo y hasta helicópteros, en alusión al final de Fernando de la Rúa. La tensión escaló con cruces por la “Ley Banelco”, el recuerdo del 2001 y acusaciones cruzadas que dejaron más esquirlas que consensos.
Mientras tanto, el Gobierno nacional apura un combo legislativo que incluye Régimen Penal Juvenil, cambios en la ley de Glaciares y nombramientos diplomáticos. Todo junto, todo rápido. La lógica es clara: velocidad antes que debate.





