Santa Rosa (2b) – La Municipalidad de Santa Rosa inició en las últimas horas la demolición de la casona ubicada en el acceso por avenida Uruguay, en el Parque Don Tomás, un inmueble asentado sobre barro que, según el Ejecutivo local, presenta riesgo de derrumbe. La decisión generó un inmediato rechazo por parte de concejales de la Unión Cívica Radical (UCR), quienes reclamaron frenar la intervención al considerar que se trata de un edificio con valor patrimonial para la ciudad.
Pese a los cuestionamientos, la intendencia avanzó con los trabajos y anunció que en el lugar se proyecta la construcción de una plaza.
Desde el bloque radical informaron que realizaron una presentación formal ante el intendente solicitando copia del informe técnico o de la documentación que determine el supuesto riesgo estructural del inmueble. En el mismo escrito, pidieron que el municipio se abstenga de avanzar con cualquier demolición o intervención irreversible hasta contar con información clara y documentada, y hasta garantizar instancias de participación y escucha de todas las voces involucradas.
Sin embargo, según señalaron, pese a los reclamos de vecinos y sin mediar instancias de aclaración, el Ejecutivo municipal continuó con el desmantelamiento de la casona, situación que los propios concejales constataron al presentarse en el lugar. Para la oposición, la decisión fue intempestiva y se adoptó sin brindar información precisa ni habilitar espacios de consulta, desconociendo el valor histórico y cultural del edificio.
Los ediles también advirtieron que la demolición implica no solo la pérdida de un inmueble con valor histórico, sino también una reducción del patrimonio inmobiliario del propio municipio, en un contexto en el que la gestión destina recursos significativos al pago de alquileres para el funcionamiento de dependencias públicas.
A ello sumaron una contradicción que, afirmaron, pone en duda los argumentos oficiales: el supuesto peligro de derrumbe no se vería reflejado en las condiciones laborales del lugar, ya que personal y funcionarios se desempeñan allí sin medidas de seguridad específicas, lo que cuestiona la veracidad y la seriedad de los informes técnicos invocados.
Durante una recorrida, los concejales mantuvieron un diálogo con el secretario de Obras y Servicios Públicos, Walter Boneff, a quien informaron sobre la presentación realizada y solicitaron el cese de las tareas, pedido que fue rechazado. Si bien se mencionó la existencia de un informe que recomendaría la demolición, señalaron que no se brindaron precisiones ni se garantizó el acceso a esa documentación.
Además, desde el Ejecutivo se indicó que uno de los motivos de la demolición es que el inmueble interferiría con el trazado de una rotonda proyectada en la zona. Para la oposición, esta explicación evidencia una falta de planificación integral, al priorizar una obra vial sin evaluar su impacto urbano, patrimonial y de seguridad, incluso en relación con los espacios recreativos previstos para el área.
Finalmente, los concejales señalaron que también se reconocieron criterios estéticos como fundamento de la decisión. Para los bloques opositores, que la “imagen” de una obra se imponga sobre la preservación del patrimonio y la opinión de la ciudadanía refleja un modelo de gestión cerrado, sin diálogo y alejado de las prioridades reales de Santa Rosa.





