Santa Rosa (2b) – Un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco, en base a datos armonizados de la CEPAL, ubicó a La Pampa entre el reducido grupo de provincias que logró expandir su economía en el período 2014–2024, una década atravesada por crisis macroeconómicas recurrentes, recesiones y el impacto de la pandemia.
De acuerdo al análisis de la evolución del Valor Agregado Bruto (VAB), el principal indicador para medir la riqueza generada por las actividades productivas de cada jurisdicción, La Pampa registró un crecimiento acumulado del 8,2 % en los últimos diez años. Ese desempeño la posiciona por encima del promedio nacional y la diferencia de la mayoría de las provincias, muchas de las cuales cerraron el período con retrocesos económicos.

El estudio señala que, junto a Neuquén, Salta y Jujuy, La Pampa integra el grupo de distritos que lograron sostener una trayectoria positiva de generación de valor, en contraste con economías de mayor peso relativo como Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o Mendoza, que mostraron caídas en su desempeño económico durante la década analizada.
En cuanto a la estructura productiva, la economía pampeana presenta una matriz diversificada. En 2024, el comercio explicó el 26 % del VAB provincial, seguido por el sector agropecuario con el 20,3 % y la administración pública con el 7,3 %, mientras que el resto se distribuye entre industria, servicios y otras actividades. Esta composición aparece como uno de los factores clave para amortiguar los impactos de los ciclos económicos adversos.
El documento también pone el foco en el primer año de la actual gestión nacional. En ese contexto, La Pampa fue una de las pocas provincias que lograron crecer en 2024 respecto de 2023, con una suba del 0,4 %, mientras que la mayoría de los distritos registró caídas y el promedio nacional mostró una contracción de la actividad.
Según el análisis, este comportamiento responde a un desempeño relativamente equilibrado de los principales sectores productivos, sin una dependencia extrema de actividades extractivas ni financieras, lo que permitió sostener niveles de estabilidad y crecimiento en un escenario nacional adverso.
De este modo, los datos confirman que La Pampa no solo evitó el estancamiento generalizado de la última década, sino que logró consolidarse como una de las economías provinciales con mejor desempeño relativo del país, apoyada en un entramado productivo diversificado y una presencia activa del Estado.





