Santa Rosa (2b) – El intendente de La Maruja, Gustavo Cein, lanzó duras críticas contra el gobierno nacional de Javier Milei y describió como “muy compleja” la situación socioeconómica que atraviesa el norte pampeano. Pero más allá de las definiciones políticas, puso el foco en una realidad que —según afirmó— se vive a diario en su localidad: vecinos que salen a cazar para poder alimentarse y generar algún ingreso extra.
“Hay gente que está viviendo de changas, porque no hay ocupación. A veces trabajan un poco más y otras veces hacen un poco menos”, explicó el jefe comunal. Y graficó la crisis con una imagen contundente: “La manta nos queda cortísima”.
Cein aseguró que el deterioro del poder adquisitivo se refleja en cada rincón del pueblo. “Cuando se adelgaza el bolsillo y no llegamos a fin de mes, abrís las redes sociales y se ofrecen pasteles, bolas de fraile, pan casero, pasta frolas… porque la gente necesita ganar un pesito para poder sobrevivir”, señaló.
La caza como recurso de subsistencia
El punto más crítico de su diagnóstico estuvo vinculado a la actividad cinegética. “En esta zona la gente sale a cazar para traer la proteína para su casa y vender lo que puede para ganar un peso”, afirmó.
Según detalló, la caza de jabalí dejó de ser solo una práctica tradicional o deportiva y pasó a convertirse en una estrategia económica. “La caza de jabalíes se transformó en una actividad económica, porque la gente no solamente caza para comer: lo que puede lo vende, y hay gente que lo compra porque es más barato”, explicó.
Para Cein, ese fenómeno “palpa la realidad social” que está generando la actual política económica nacional. “Este gobierno lo único que fomentó es la economía informal”, sostuvo, y agregó que cada vez más vecinos recurren a ventas caseras a través de redes sociales para llegar a fin de mes.
Críticas a la Nación y preocupación por la coparticipación
El intendente consideró que la caída del consumo impacta directamente en las finanzas municipales. “La caída del consumo provoca una caída de los recursos coparticipables y obviamente se reducen los números de la Coparticipación para los municipios”, advirtió.
También ironizó sobre los datos oficiales de inflación: “Ni la madre de Marco Lavagna creía los índices del Indec, porque cuando concurrís a un comercio ya percibís los aumentos permanentes de los precios”.
Finalmente, sostuvo que el relato oficial está “muy alejado” de lo que ocurre en el territorio. “No quieren decir lo que está pasando. Lo que está ocurriendo con Discapacidad es vergonzoso. Están deteriorando todo lo que tocan”, concluyó.
En La Maruja, según describió su intendente, la crisis ya no se mide solo en estadísticas: se mide en changas, en ventas caseras por redes sociales y en vecinos que salen al campo a cazar para poder poner comida en la mesa y conseguir algún ingreso extra.





