Santa Rosa (2b) – Un ataque militar conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán marcó este sábado un punto de inflexión en la crisis regional, con explosiones reportadas en Teherán, Isfahán, Tabriz y otras ciudades iraníes. Los bombardeos, que comenzaron en la madrugada, formaron parte de una operación coordinada dirigida a neutralizar lo que Washington y Jerusalén describen como amenazas militares iraníes y a debilitar estructuras estratégicas del régimen.
Objetivos iniciales del ataque
De acuerdo con fuentes oficiales estadounidenses e israelíes, la ofensiva tuvo como objetivos principales instalaciones de defensa aérea, centros de producción y almacenamiento de misiles, bases vinculadas a la Guardia Revolucionaria y posiciones estratégicas consideradas clave para la capacidad operativa iraní en la región.
Desde la Casa Blanca señalaron que la acción buscó “reducir amenazas inminentes” contra intereses estadounidenses y aliados en Medio Oriente. Por su parte, el Gobierno israelí sostuvo que el operativo apuntó a frenar el desarrollo y despliegue de capacidades militares que, según afirmó, representan un riesgo directo para su seguridad nacional.
Las explosiones en múltiples ciudades generaron el cierre de espacios aéreos en varios países de la región y la activación de sistemas antiaéreos iraníes. Servicios de emergencia y hospitales fueron puestos en alerta ante la posibilidad de nuevos ataques.
Respuesta y contraataque iraní
El Gobierno iraní calificó los bombardeos como una “agresión militar criminal” y aseguró que se trata de una violación de su soberanía y del derecho internacional. El Ministerio de Relaciones Exteriores advirtió que Teherán se reserva el derecho a responder “de manera proporcional y decisiva”.
Horas después de los ataques iniciales, las autoridades iraníes confirmaron el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos israelíes y posiciones estadounidenses en la región. También se reforzaron las bases militares y se elevaron los niveles de alerta en todo el territorio.
Además, el Ejecutivo iraní ordenó el cierre preventivo de escuelas y universidades en varias provincias, recomendó a la población permanecer en sus hogares y limitó la circulación en zonas consideradas estratégicas.
Repercusiones internacionales
La escalada encendió alarmas en la comunidad internacional. Diversos gobiernos llamaron a la moderación y pidieron evitar una expansión del conflicto que podría desestabilizar aún más Medio Oriente. Organismos multilaterales instaron a las partes a respetar el derecho internacional y proteger a la población civil.
El intercambio de ataques representa uno de los episodios más graves en la confrontación indirecta que Estados Unidos, Israel e Irán mantienen desde hace años. Analistas advierten que, de mantenerse la dinámica de represalias, el conflicto podría extenderse a otros actores regionales y generar consecuencias económicas y geopolíticas de gran alcance.





