Santa Rosa (2b) – Las negociaciones salariales en La Pampa atraviesan un momento clave. Tras el rechazo de la oferta oficial por parte de la Intersindical y de los gremios docentes, el subsecretario de Hacienda y Economía, Diego Aguirre, defendió la postura del Ejecutivo y expuso el complejo escenario financiero que enfrenta la provincia.
En diálogo con InfoPico Radio 99.9, el funcionario reconoció que el contexto es adverso. “Esperábamos negociaciones arduas. Estamos en un contexto económico difícil y con mucha incertidumbre sobre el rumbo de la economía”, afirmó.
La propuesta oficial consiste en sostener el poder adquisitivo mediante cláusulas gatillo mensuales atadas al índice de inflación del INDEC. En ese marco, este viernes los estatales cobrarán los haberes de febrero con un 2,9% de incremento —correspondiente a la inflación de enero—, que se suma al 2,3% aplicado con los sueldos de enero. Además, el Ejecutivo ofreció dos alternativas adicionales: un 2% extra de recomposición o una suma remunerativa de 50 mil pesos. Ambas opciones fueron rechazadas.
Las reacciones gremiales fueron dispares. Mientras la Intersindical desestimó la propuesta pero mantuvo el diálogo abierto, el gremio docente UTELPa rechazó un cuarto intermedio y convocó a un paro, dando por cerrada la paritaria en esa instancia.
Uno de los principales puntos de tensión es el reclamo sindical de fijar un salario mínimo garantizado de entre 1.200.000 y 1.300.000 pesos. Aguirre sostuvo que esos montos corresponden a planteos “de máxima” para un trabajador sin antigüedad y aseguró que en muchos casos los salarios promedio superan esos valores. “Nuestro radar es que un trabajador con familia a cargo supere la línea de pobreza con un solo ingreso”, explicó.
El margen de negociación está condicionado por la caída de recursos nacionales. Según precisó el funcionario, en enero la provincia sufrió una baja real del 7% en la coparticipación. A esto se suma la deuda de Nación con la caja previsional pampeana. Si bien existe un acuerdo que garantiza un anticipo mensual de 5.000 millones de pesos, el resto de las transferencias por programas y obra pública permanece paralizado.
Para sostener el sistema jubilatorio, la provincia prevé anticipar este año cerca de 150 mil millones de pesos al Instituto de Seguridad Social, lo que implica entre 12 y 13 mil millones mensuales. “Es un esfuerzo enorme para garantizar que los jubilados cobren en tiempo y forma”, señaló Aguirre.
Con nuevas simulaciones en marcha y a la espera de proyecciones del Consejo Federal de Inversiones, el Gobierno anticipó que la próxima semana presentará una oferta superadora a la Intersindical, en un escenario donde la tensión salarial se combina con la incertidumbre fiscal.





