Santa Rosa (2b) – La tormenta que azotó Santa Rosa dejó árboles caídos, techos volados y edificios públicos dañados. Pero también dejó en evidencia algo que no siempre abunda: coordinación. La vicegobernadora Alicia Mayoral, a cargo del Ejecutivo, encabezó una reunión con el intendente Luciano di Nápoli, la CPE y ministros provinciales para ordenar el operativo y priorizar lo urgente: escuelas y familias afectadas.
El dato central está en el sistema educativo. El Ministerio de Educación relevó el 95% de los establecimientos de Santa Rosa: ocho escuelas presentan daños mayores y requerirán intervención del Ministerio de Obras Públicas; 47 tienen reparaciones menores a cargo de Educación; 45 no registraron inconvenientes y seis siguen en evaluación. En paralelo, Defensa Civil y Vialidad trabajan en el retiro de árboles y la adecuación de los predios para garantizar condiciones seguras antes de la reanudación plena de actividades.
Las cuadrillas provinciales intervinieron con maquinaria pesada en distintos puntos, incluyendo instituciones educativas, mientras equipos técnicos de Obras Públicas y la Administración Provincial del Agua evalúan infraestructura para acelerar arreglos estructurales. El objetivo declarado es claro: que la emergencia climática no se transforme en interrupción prolongada del ciclo escolar.
En cuanto a las familias, el Ministerio de Desarrollo Social relevó al menos 20 casos de voladuras y daños parciales o totales de techos. La asistencia ya está en marcha con entrega de chapas, perfiles y materiales para garantizar habitabilidad y seguridad, priorizando los hogares más comprometidos. Trabajadores sociales y técnicos recorren los barrios para evaluar cada situación y coordinar respuestas.
Desde Seguridad se activó el Comité de Crisis apenas pasó el temporal, con despliegue de Defensa Civil, Bomberos y coordinación con la CPE para restablecer el servicio eléctrico y despejar zonas de riesgo.
En un contexto nacional donde la obra pública se frena y los recursos se ajustan con motosierra, en La Pampa la respuesta fue territorial y articulada. La recuperación total llevará tiempo, pero la prioridad está puesta donde debe estar: aulas seguras y techos firmes.





