Buenos Aires (2b) – La Libertad Avanza cedió la vicepresidencia del Senado a peronistas aliados y dejó afuera al kirchnerismo de la mesa chica. Traducido: el oficialismo consolidó poder y aisló al bloque que responde a Cristina Fernández de Kirchner.
La jujeña Carolina Moisés —cercana al gobernador salteño Gustavo Sáenz— asumió en el lugar que ocupaba el kirchnerismo. La movida fue impulsada por Patricia Bullrich, quien defendió el acuerdo como parte de la “construcción de gobernabilidad” y una mayoría de 47 senadores.
Del otro lado, José Mayans habló de “atropello”. Pero los números mandan: 45 votos a favor, 24 en contra y una abstención. Con el nuevo esquema, el oficialismo roza los dos tercios y asegura quórum propio.
También fue reelegido como presidente provisional Bartolomé Abdala, quien agradeció a Javier Milei por el respaldo. En paralelo, se designaron los representantes ante la AGN: el libertario Mariano Piazza, el justicialista Javier Fernández y el radical Luis Naidenoff.
El dato político es claro: el peronismo no K conserva cargos; el kirchnerismo, con 25 senadores, queda sin silla en la conducción. En el Senado, la motosierra no pasa por el presupuesto: pasa por la lapicera.





