Buenos Aires (2b) – En la Casa Rosada ya no se habla solamente del viernes próximo ni de la próxima sesión en el Senado. Se habla de 2027. Y no como una hipótesis lejana, sino como una prioridad estratégica.
Este lunes, la mesa política de Javier Milei, encabezada por Karina Milei, repasó el poroteo fino para blindar la reforma laboral en la Cámara alta y, casi en paralelo, comenzó a diseñar el escenario electoral con un objetivo claro: avanzar en la eliminación de las PASO bajo el argumento del “alto costo fiscal”.
Según reconstruyeron fuentes oficiales, el encuentro sirvió para ajustar los 42 votos que el oficialismo consiguió en la primera sesión y que ahora pretende superar para darle a la reforma laboral mayor solidez parlamentaria. “Que salga más fortalecida”, repiten en Balcarce 50. Traducido: que no dependa de equilibrios frágiles ni acuerdos circunstanciales.
El verdadero debate: las PASO 2027
Sin embargo, el punto más sensible no estuvo en el temario formal, sino en lo que vendrá. Con la apertura de sesiones ordinarias prevista para el 1° de marzo, el Gobierno planea lanzar la ofensiva legislativa para eliminar las PASO a partir de 2027.
La explicación pública es económica: un ahorro estimado en 10.000 millones de pesos. La explicación política es más directa: evitar que la oposición utilice las primarias como herramienta de ordenamiento interno.
En el oficialismo reconocen una ventaja estructural: el candidato presidencial de La Libertad Avanza es uno y se llama Javier Milei. El peronismo y el resto del arco opositor, en cambio, necesitarán dirimir liderazgos y construir volumen político.
Las PASO, en ese esquema, funcionan como una instancia que permite medir fuerzas, ordenar internas y fortalecer candidaturas competitivas. Sin primarias, el riesgo de fragmentación opositora aumenta y se reduce la posibilidad de que emerja una tercera fuerza con volumen suficiente para disputar el centro político.
La lectura en el oficialismo es pragmática: eliminar las PASO consolidaría la polarización entre La Libertad Avanza y el peronismo, minimizando la aparición de alternativas intermedias capaces de captar voto desencantado.
Una mesa que mezcla gestión y campaña
En la reunión participaron, además de Karina Milei, el vocero presidencial Manuel Adorni; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el asesor presidencial Santiago Caputo, entre otros dirigentes del núcleo libertario.
La foto exhibe una dinámica donde gestión, estrategia electoral y control del mensaje se articulan en un mismo ámbito. En el Senado, cada voto implica negociación y cada negociación tiene un costo político que el oficialismo evalúa con precisión quirúrgica.
Acuerdos internacionales y designaciones
En paralelo al debate interno, el Gobierno confirmó que Milei designará a Esteban Marzorati como agregado comercial en la embajada argentina en Estados Unidos. La misión será apuntalar el vínculo comercial con Washington en un contexto de revisión de aranceles y tensiones en el comercio internacional.
En la Casa Rosada aseguran que los acuerdos siguen vigentes y que fueron negociados “de buena fe”, aunque admiten que el escenario global cambió y que será necesario “aclarar” algunos puntos.





