General Pico (2bNota) – Una historia que mezcla romance, delito y precariedad institucional volvió a poner a La Pampa en el mapa: una organización narco que operaba en General Pico era dirigida por una mujer en libertad… y su pareja detenida en la cárcel de Santa Rosa.
El dato no es menor. Según la investigación de la Policía Federal, el hombre —alojado en la Unidad 4 del Servicio Penitenciario— no solo mantenía contacto con el exterior, sino que coordinaba junto a su pareja la venta de drogas en distintos puntos de la ciudad.
Todo comenzó con una denuncia anónima en agosto de 2025 que alertó sobre movimientos de narcomenudeo en el Barrio Federal de General Pico. A partir de ahí, tareas de inteligencia, seguimientos y cruces de información permitieron confirmar que no se trataba de una venta aislada, sino de una red organizada.
El esquema era bastante claro: varias viviendas funcionando como puntos de distribución, una jefa operativa en territorio y un “centro de comando” desde adentro de la cárcel. Sí, desde una celda.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó allanamientos tanto en domicilios de General Pico como en la propia unidad penitenciaria. El resultado: dos mujeres detenidas (de 39 y 71 años), droga lista para la venta, balanzas, un posnet para cobrar —porque el narco también se moderniza— y más de 5,8 millones de pesos en efectivo.
Pero quizás lo más elocuente apareció dentro del penal: cuadernos con anotaciones que detallaban la operatoria del negocio, desde la logística hasta la comercialización.
El detenido quedó imputado en la causa, mientras que su pareja —señalada como la líder en territorio— también fue arrestada. La investigación sigue en curso.




