Buenos Aires (2b) – La trama de la criptomoneda $LIBRA sigue expandiéndose y, a medida que se abren los teléfonos y los archivos, también se ensancha el mapa político del escándalo. Esta vez, el foco se corre —o mejor dicho, se amplía— hacia una figura central del ecosistema libertario: Agustín Laje.
Documentación incorporada al expediente judicial y relevada por el portal Chequeado da cuenta de transferencias a su nombre por al menos 5.000 USDT (equivalentes a unos 5.000 dólares) vinculadas a la promoción de N&W Professional Traders, la firma del lobbista Mauricio Novelli, hoy en el centro de la investigación por el fallido lanzamiento de $LIBRA.
No se trata de un vínculo ocasional. Según el relevamiento, Laje promocionó durante años —entre 2020 y 2023— los cursos y productos de la empresa, con más de 30 videos y transmisiones en vivo donde presentaba a Novelli como “un amigo” y “un especialista”. Una construcción de confianza que, vista en retrospectiva, adquiere otro peso en el contexto actual.
El dato que incomoda al oficialismo no es solo la promoción, sino la existencia de pagos documentados. En el peritaje del celular de Novelli aparecen comprobantes por contenidos específicos: reels, historias y transmisiones en redes. Es decir, una relación comercial que va más allá de la afinidad ideológica o personal.

En paralelo, el nombre de Javier Milei vuelve a aparecer en la misma constelación. Tanto el Presidente como Laje figuraban como “profesores” en la web de la empresa, y ambos habían promocionado previamente proyectos cripto de Novelli, como Vulcano Game, un token que también colapsó tras un pico inicial. Ese antecedente ya había sido señalado por la comisión investigadora del Congreso como parte de un patrón de comportamiento.
Ahí es donde la política empieza a pesar más que los tecnicismos. Porque lo que se empieza a dibujar no es solo un episodio aislado, sino una red de relaciones, validaciones públicas y circuitos de promoción que se repiten en el tiempo con los mismos nombres propios.
El silencio también juega. Consultado por Chequeado, Laje no respondió sobre los pagos ni sobre el vínculo comercial con la empresa. Una ausencia que, en este contexto, dice tanto como cualquier declaración.
Y en el medio, aparece otro frente inesperado: la interna libertaria. La vicepresidenta Victoria Villarruel lo expuso sin rodeos al deslizar que Laje “conoce bien a los que estaban en el temita de las shitcoins”, en un cruce que deja al descubierto que el caso $LIBRA ya no es solo un problema judicial o mediático, sino también político puertas adentro del oficialismo.
Mientras tanto, la causa avanza sin imputaciones directas para las principales figuras del Gobierno, pero con cada vez más elementos que tensionan el relato original: aquel que buscaba presentar el episodio como una simple “difusión” sin vínculos.
Hoy, con transferencias documentadas, antecedentes cripto fallidos y relaciones que se repiten, la pregunta ya no es si hubo promoción, sino bajo qué condiciones, con qué nivel de conocimiento y en qué lugar queda cada uno dentro de un esquema que, lejos de cerrarse, sigue sumando capítulos.





