Santa Rosa (2b) – La crisis en el sistema de salud volvió a golpear a los afiliados del PAMI en La Pampa. Desde este lunes, el Colegio de Ópticos de La Pampa suspendió la atención a jubilados y jubiladas debido a una deuda acumulada de tres meses, una decisión que deja a miles de personas sin acceso a servicios esenciales.
La medida no fue sorpresiva. Ya había sido advertida a comienzos de marzo, pero ante la falta de respuestas concretas y la ausencia de un cronograma de pagos, las ópticas decidieron avanzar con el corte de prestaciones. “La situación se ha vuelto insostenible”, señalaron desde la entidad, al remarcar que deben afrontar costos operativos, insumos y salarios sin percibir los ingresos correspondientes por servicios ya brindados.
El conflicto expone, una vez más, las dificultades financieras que atraviesa el PAMI en la provincia, donde en los últimos meses también se registraron interrupciones en la atención por parte de clínicas privadas y profesionales médicos por deudas impagas. El impacto es directo: los afiliados deberán ahora abonar de su bolsillo las prestaciones ópticas o directamente postergar tratamientos.
Desde el Colegio aclararon que agotaron todas las instancias de diálogo sin obtener respuestas que garanticen previsibilidad. “No hay certezas sobre cuándo se va a regularizar la deuda”, indicaron, al tiempo que lamentaron el impacto de la medida en los afiliados.
En ese marco, apelaron a la comprensión de la comunidad y remarcaron que la decisión busca preservar la continuidad del servicio a largo plazo. Sin embargo, el trasfondo es más profundo: el deterioro del financiamiento del sistema de salud y el efecto concreto que las políticas de ajuste tienen sobre sectores vulnerables, como los jubilados.
Mientras tanto, el conflicto sigue abierto y la reanudación de las prestaciones dependerá de una rápida respuesta del organismo nacional. Hasta entonces, el acceso a la salud visual en La Pampa queda condicionado por una ecuación cada vez más difícil de sostener.





