General Pico (2bNorte) – En plena Semana Mundial del Agua, la discusión sobre uno de los recursos más sensibles para La Pampa volvió al centro de la escena. En General Pico, el municipio y la CORPICO encabezaron una jornada que dejó un mensaje claro: el problema del agua ya no admite parches ni demoras políticas.
El encuentro, realizado en el espacio MEDANO, reunió a especialistas, funcionarios y actores clave para debatir sobre la gestión del agua potable en el norte pampeano. Pero más allá de lo técnico, el eje fue profundamente político.
Un recurso escaso, una discusión estructural
El encargado de ponerle marco técnico fue el geólogo Carlos Juan Schulz, referente de la Asociación Latinoamericana de Hidrología Subterránea para el Desarrollo, quien planteó que los problemas hídricos requieren planificación, conocimiento y políticas sostenidas en el tiempo.
La advertencia no es menor: sin una mirada integral, las soluciones aisladas no solo fracasan, sino que generan pérdida de recursos y de confianza social. En otras palabras, el agua no se gestiona con urgencias, sino con estrategia.
Pico y el límite del modelo actual
En ese marco, la intendenta Fernanda Alonso fue directa: General Pico depende de un acuífero subterráneo que está bajo presión.
“Es un recurso escaso”, remarcó, y explicó que desde el inicio de su gestión se armó una unidad de trabajo con municipios vecinos como Dorila, Speluzzi y Vértiz (Matileo), además de organismos provinciales, para abordar el problema de manera conjunta. El objetivo: garantizar el abastecimiento sin trasladar el costo a los vecinos.
Obras provinciales, freno nacional
La intendenta detalló avances concretos: nuevos acueductos locales, 19 pozos adicionales y tres cisternas estratégicas que mejoran la autonomía y la calidad del servicio. Pero el punto más fuerte llegó cuando bajó al terreno político nacional.
Alonso apuntó directamente contra la decisión del gobierno de Javier Milei de frenar el acueducto del Río Colorado, una obra clave para garantizar el acceso al agua en el norte provincial.
“Nos coartó la posibilidad real de resolver el acceso al agua como derecho humano”, lanzó, dejando en evidencia el choque entre la agenda local y las prioridades nacionales.
Agua, desarrollo y conflicto histórico
El planteo no es nuevo en La Pampa, pero sí cada vez más urgente. La provincia arrastra conflictos históricos por el manejo del agua y sostiene como bandera política el reclamo por ríos interprovinciales. En ese contexto, el mensaje que dejó la jornada fue doble:
- hacia adentro, la necesidad de gestionar con responsabilidad un recurso cada vez más limitado
- hacia afuera, la exigencia de políticas nacionales que acompañen y no frenen soluciones estructurales.
“Sin agua no hay vida”, resumió Alonso. La frase, lejos de ser simbólica, refleja una realidad cada vez más tangible: en La Pampa, el debate por el agua ya no es ambiental. Es económico, social y, sobre todo, político.





