Buenos Aires (2b) – El caso $LIBRA, que el oficialismo intentó encapsular como un episodio menor, volvió a explotar con nuevos datos que reordenan —y complican— el tablero. La pregunta que empieza a circular en despachos políticos y tribunales es concreta: ¿qué apareció ahora para que el nombre de Javier Milei vuelva al ojo de la tormenta?
La respuesta combina tres elementos que, juntos, le dan otra dimensión al expediente: registros de llamadas, documentos borrados recuperados y un posible acuerdo económico millonario.
Llamadas en el momento clave
Un peritaje informático del Ministerio Público Fiscal sobre el celular del lobista Mauricio Novelli detectó un dato difícil de explicar políticamente:
7 llamadas entre Milei y Novelli el día del lanzamiento de $LIBRA
5 de esas comunicaciones ocurrieron en la hora previa al tuit presidencial
2 más, en la media hora posterior
El dato no es menor. Hasta ahora, la versión pública del Presidente era que solo había “difundido” un proyecto ajeno. Estas comunicaciones, en cambio, lo ubican en contacto directo con uno de los actores centrales, en el minuto a minuto del lanzamiento.
Pero no es todo: el mismo peritaje detectó intercambios de Novelli con Karina Milei y el asesor Santiago Caputo antes y después del episodio. Es decir, el círculo más cercano al poder también aparece dentro del radar de comunicaciones.
El documento que no debía aparecer
El segundo elemento que reavivó el caso es aún más delicado. Peritos recuperaron del teléfono de Novelli un archivo que había sido borrado: un borrador de acuerdo confidencial vinculado a la promoción de la criptomoneda.
Ese documento —según trascendió— no es nuevo: habría estado en manos del fiscal Eduardo Taiano desde noviembre de 2025, pero no había sido incorporado formalmente al expediente ni compartido con las partes.
La revelación abrió otro frente: ya no solo se discute el rol del Presidente, sino también cómo se manejó la investigación.
Cinco millones de dólares bajo la lupa
El tercer punto es el que termina de cerrar el círculo: un archivo que detalla un supuesto esquema de pagos por US$ 5 millones.
Según ese documento:
habría un adelanto inicial,
un segundo pago asociado a un tuit presidencial,
y un tercero vinculado a la firma de un contrato.
El archivo fue creado apenas tres días antes del lanzamiento de $LIBRA, lo que lo ubica temporalmente dentro de la misma secuencia que hoy está bajo investigación.
Un rompecabezas que empieza a encajar
Por separado, cada elemento podría relativizarse. Juntos, construyen otra narrativa:
contacto directo en tiempo real,
documentación que sugiere acuerdos previos,
y movimientos económicos en discusión.
Eso es lo que vuelve a poner a Milei en el centro del caso. No es un dato aislado: es la superposición de evidencias que empiezan a dialogar entre sí.
El expediente se recalienta
La causa, que tramita en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi con investigación delegada en Taiano, sigue sin imputaciones formales contra el Presidente. Pero el clima cambió.
En el Congreso, ya se habla de:
pedidos de interpelación,
proyectos para exigir explicaciones formales,
y hasta el apartamiento del fiscal.
Política, Justicia y timing
En política, el timing lo es todo. Y lo que muestran estas revelaciones es que el caso $LIBRA, lejos de cerrarse, entró en una segunda fase.
Una más incómoda: con pruebas más concretas, con actores más expuestos y con una pregunta que ya no es solo mediática sino institucional.
Qué sabía el Presidente, cuándo lo sabía y qué rol jugó realmente en el lanzamiento.
Ahí está, hoy, el corazón del problema.





