Buenos Aires (2b) – El periodista y militante David Cantarino, conocido en redes sociales como “El Judío Zurdo”, fue hallado sano y salvo este martes, luego de varios días de incertidumbre que habían generado preocupación tanto en su entorno personal como en distintos sectores del ámbito político y mediático.
Cantarino, colaborador del medio Prensa Mac y con una presencia activa en redes donde suele intervenir en debates públicos, había sido visto por última vez el pasado 16 de marzo. Su repentina ausencia, sumada al cese total de actividad digital, encendió rápidamente las alarmas en un ecosistema donde la exposición constante funciona como termómetro de la vida pública.
La búsqueda fue impulsada por su esposa, Sandra Carrasco, quien presentó una denuncia formal y avanzó en la preparación de un hábeas corpus. El caso comenzó a adquirir visibilidad a partir de la circulación de su imagen en redes sociales y la preocupación expresada por distintos actores vinculados a la militancia y el periodismo.
La confirmación de su aparición fue difundida inicialmente por el periodista de policiales Raúl “Tuny” Kollmann, quien indicó además que en la investigación intervino el fiscal Troncoso. Posteriormente, se corroboró que Cantarino se encontraba en buen estado de salud.
Sin embargo, la centralidad que adquirió el caso no puede explicarse únicamente por la desaparición en sí. En las semanas previas, Cantarino había estado vinculado —principalmente a través de su actividad en redes— a discusiones derivadas del escándalo que involucró al vocero presidencial Manuel Adorni, en un contexto de fuerte polarización política y creciente confrontación discursiva.





