Buenos Aires (2b) – En una jornada marcada por un profundo contraste ideológico, el Gobierno Nacional conmemoró este 8 de marzo con la publicación de un video oficial que lanza duras críticas a la creación del antiguo Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad. El mensaje califica a la institucionalización de la agenda de género como una herramienta de «corrupción política» y una «estafa» hacia la sociedad.
El relato audiovisual sostiene que, a partir de 2019, una causa noble fue distorsionada para construir estructuras destinadas a concentrar militancia.
Según el diagnóstico oficial, hubo desvío de fondos: «Lo que nos vendieron como una conquista fue en realidad una estafa millonaria», sentencia la locución, argumentando que las políticas de género beneficiaron a una élite política mientras los índices de pobreza e inseguridad continuaron en ascenso.
El Gobierno afirma que, mientras se expandía la «agenda ideológica», el esfuerzo de las mujeres argentinas perdía valor real debido a la crisis económica y la falta de soluciones concretas.
El nuevo paradigma
Ante lo que consideran el fracaso del modelo anterior, la administración actual ratificó el desmantelamiento de las estructuras de género para reemplazarlas por un enfoque basado en la meritocracia y la estabilidad macroeconómica.
“El rumbo es claro: igualdad ante la ley, libertad económica y déficit cero para poner fin a la inflación que golpea primero a los sectores más vulnerables”, afirma el video.
Para el Ejecutivo, el verdadero apoyo a la mujer no reside en la creación de oficinas públicas, sino en garantizar un entorno de libertad económica donde cada ciudadana pueda progresar por su propio esfuerzo y mérito individual.
El mensaje concluye con una frase que resume la postura del oficialismo frente a las consignas tradicionales del movimiento feminista: “El verdadero homenaje a las mujeres no es multiplicar estructuras políticas inútiles que nunca dieron resultados”.
Con esta pieza audiovisual, el Gobierno busca clausurar la etapa de la «burocracia del género» y priorizar un modelo de gestión centrado en la seguridad y el equilibrio fiscal como principales herramientas de protección social.





