Buenos Aires (2b) – En la previa del relanzamiento del PRO, que busca volver a posicionarse como un partido competitivo para disputar la presidencia en 2027, comenzó a circular con fuerza una versión que hasta hace poco parecía improbable: Mauricio Macri estaría tanteando un acercamiento con Horacio Rodríguez Larreta para intentar recomponer el espacio.
La información la lanzó el periodista Manuel Jove en el programa Hay Algo Ahí, que conduce Tomás Rebord en Blender. Según contó, varias fuentes del entorno macrista confirmaron que hubo contactos informales y que la posibilidad de recomponer el vínculo está sobre la mesa. La frase que repiten cerca del ex presidente es bastante elocuente: “Horacio es una persona con la cual se puede entablar conversaciones”.
El dato no pasa desapercibido si se tiene en cuenta el nivel de ruptura que había alcanzado la relación entre Macri y su ex jefe de Gobierno porteño. Durante los últimos años de gestión en la Ciudad de Buenos Aires, el vínculo se deterioró hasta transformarse en una disputa abierta por el liderazgo del espacio opositor.
Pero la política suele acomodar las diferencias cuando el tablero cambia. Y dentro del PRO hoy empiezan a mirar el escenario con preocupación.
Un partido que busca reordenarse
La irrupción de La Libertad Avanza y el liderazgo nacional de Javier Milei alteraron el mapa del electorado de centroderecha. El PRO perdió figuras importantes —como Patricia Bullrich, hoy alineada con el oficialismo libertario— y atraviesa una etapa de fragmentación interna.
En ese contexto, Macri comenzó a mover piezas para recuperar volumen político propio y evitar que el partido quede completamente absorbido por la dinámica del nuevo oficialismo.
Dentro del macrismo cuentan que el ex presidente incluso pidió en privado bajar el nivel de confrontación contra Rodríguez Larreta, un gesto interpretado como el primer paso para reconstruir puentes con dirigentes que quedaron al margen del esquema actual.
La mirada desde la Ciudad
Otro factor que alimenta la idea de recomponer relaciones es la situación política en la Ciudad de Buenos Aires, histórico bastión del PRO. La gestión que encabeza Jorge Macri enfrenta un escenario más complejo que en otras etapas del partido, con un electorado más fragmentado y con La Libertad Avanza creciendo en el distrito.
Las elecciones porteñas de mayo de 2025 dejaron señales que encendieron alarmas dentro del macrismo: el voto liberal avanzó con fuerza y comenzó a disputar espacios que durante años habían sido territorio natural del PRO.
En ese contexto, dentro del partido algunos dirigentes empiezan a sostener una lectura pragmática: si el objetivo es volver a discutir poder nacional en 2027, el espacio necesita reagrupar a sus figuras más importantes, incluso aquellas con las que hubo fuertes diferencias.
Reencuentro difícil, pero posible
El problema es que la relación entre Macri y Rodríguez Larreta quedó marcada por años de desconfianza política. Las disputas por la conducción de la oposición, las diferencias estratégicas sobre cómo posicionarse frente al gobierno de Milei y la interna porteña dejaron cicatrices profundas.
Incluso el propio Larreta tomó distancia del PRO en distintos momentos y comenzó a construir su propio perfil político, con críticas al rumbo que tomó el partido tras la derrota de 2023.
Sin embargo, con el horizonte de 2027 cada vez más presente, dentro del macrismo empieza a ganar terreno una idea simple: el PRO necesita volver a mostrarse como un espacio amplio si pretende recuperar centralidad política.
Por eso, en la cocina del partido ya hablan de un operativo reencuentro que hasta hace poco parecía imposible. No hay confirmaciones públicas ni fotos que lo respalden, pero la señal política ya circula en voz baja en los pasillos del macrismo: si el objetivo es volver a competir por la Casa Rosada, nadie sobra en el armado. Y menos alguien que durante ocho años gobernó el distrito político más importante del país.





