Santa Rosa (2b) – El Gobierno provincial y los gremios de la Intersindical cerraron finalmente la paritaria estatal luego de un cuarto intermedio en el que el Poder Ejecutivo acercó una nueva oferta salarial que terminó siendo aceptada por todos los sindicatos de la mesa.
La propuesta complementa la realizada el 23 de febrero y establece aumentos escalonados que combinan actualización por inflación, adelantos de IPC y un porcentaje de recomposición salarial. Con el visto bueno gremial, el acuerdo quedó sellado y regirá para el primer trimestre del año.
Según se informó, el incremento principal comenzará a aplicarse desde el 1° de marzo con una suba del 6,4% remunerativa y bonificable. Ese porcentaje surge de la suma de tres componentes: 2,9% por el IPC estimado de febrero, 1,5% en carácter de anticipo de inflación de marzo y 2% de recomposición salarial.
Para abril, en tanto, se activará una cláusula gatillo trimestral que ajustará el salario de acuerdo al IPC de marzo, garantizando además un incremento real del 2% durante el trimestre.
De esta manera, el aumento acumulado del período alcanzaría el 10,95%, tomando como referencia una inflación estimada de marzo del 2,9%.
Uno de los puntos centrales del acuerdo es el salario mínimo garantizado, que desde el 1° de abril se fijará en $1.200.000, lo que implica una suba de $203.748 entre enero y abril, equivalente a un incremento del 20,45%.
El cierre del acuerdo llegó sin mayores tensiones en la mesa paritaria, en un contexto donde la provincia busca sostener la política de actualización automática de los salarios frente a la inflación, mientras a nivel nacional la discusión salarial se volvió cada vez más restrictiva por la política económica del gobierno de Javier Milei.
En ese escenario, La Pampa vuelve a marcar una diferencia: salarios atados a la inflación, un piso garantizado en alza y una negociación que, al menos por ahora, sigue resolviéndose dentro de la mesa paritaria y no en la calle.





