Buenos Aires (2b) – En medio de la creciente tensión en Medio Oriente y su impacto en el mercado energético internacional, el presidente de YPF, Horacio Marín, aseguró que no habrá “cimbronazos” ni “locuras” en el precio de los combustibles en la Argentina, pese a la fuerte volatilidad del petróleo.
Desde Nueva York, el directivo explicó que la petrolera de bandera aplica una política de “promedios móviles” para definir los precios en surtidor. El objetivo, señaló, es evitar que las subas o bajas abruptas del crudo internacional se trasladen de inmediato al consumidor y generen un “electrocardiograma de precios”.
“Si el petróleo sube a 90 dólares hoy y baja a 80 mañana, no podemos estar cambiando el precio constantemente. Buscamos un promedio para que el consumidor no sufra esos picos de volatilidad”, afirmó. No obstante, aclaró que si el valor del barril se mantiene elevado durante tres meses o más, eso terminará impactando en los surtidores, aunque de manera gradual.
La tensión en el Golfo Pérsico
El conflicto en la región, especialmente en torno al Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 15% de la producción mundial de crudo— generó subas superiores al 8% en los mercados internacionales. Marín describió el escenario como una “ruptura momentánea de la oferta”, aunque pidió evitar reacciones apresuradas.
“No hay que actuar con pánico. Estamos mirando lo que sucede en el mundo, pero YPF no va a generar saltos bruscos”, sostuvo. Insistió en que tanto las caídas como las subas rápidas no tienen un traslado automático a los precios locales, gracias a la fórmula que aplica la compañía.
El presidente de la petrolera remarcó que la prioridad es evitar el malestar social que provocan ajustes frecuentes en los surtidores. “Si ves que la nafta está a un precio y mañana se dispara, te empezás a poner nervioso; eso no lo vamos a hacer”, aseguró.
Argentina como proveedor confiable
Más allá de la coyuntura internacional, Marín consideró que la inestabilidad en otras regiones puede reforzar el posicionamiento de la Argentina como proveedor energético seguro, debido a su lejanía de las zonas de conflicto.
En ese sentido, proyectó que para 2031 el país podría exportar alrededor de 800.000 barriles diarios, lo que permitiría que el sector energético aporte unos 50.000 millones de dólares anuales a la balanza comercial, superando incluso al agro.
También destacó la firma del primer contrato de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) de largo plazo con Alemania, un acuerdo liderado por Pan American Energy junto a YPF, que abre una nueva etapa en la estrategia exportadora del país.
Mientras se monitorea la evolución del conflicto en Medio Oriente, la empresa apuesta a sostener la estabilidad del mercado interno y avanzar con proyectos de infraestructura que consoliden a la Argentina como potencia energética en la próxima década.





