Buenos Aires (2b) – La Confederación General del Trabajo presentó este lunes un recurso ante la Justicia para que se declare la inconstitucionalidad de la reforma laboral aprobada el viernes pasado en el Senado. La central obrera realizó presentaciones formales tanto en el fuero Laboral como en el Contencioso Administrativo, aun cuando la norma todavía no fue promulgada por el Poder Ejecutivo.
Los cosecretarios generales —Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello— se acercaron a los Tribunales de la calle Talcahuano para formalizar el reclamo. “Venimos a ejercer nuestro derecho a peticionar. Confiamos en la objetividad de la Justicia para que cuide el cumplimiento de la Constitución”, sostuvo Sola ante la prensa.
El eje del planteo
Según la central sindical, la reforma avanza sobre el carácter “protectorio” de la legislación laboral vigente y vulnera el principio de progresividad de los derechos laborales. En otras palabras, consideran que la ley implica un retroceso en garantías ya conquistadas por los trabajadores.
Jerónimo fue más allá y cuestionó el respaldo político que recibió la norma: afirmó que algunos sectores “empiezan a replantearse” su acompañamiento al Gobierno, al entender que la reforma no tendrá un impacto positivo en el empleo ni en la calidad de vida.
Por su parte, Argüello rechazó los datos oficiales sobre una supuesta baja del desempleo y aseguró que en el último tiempo se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo. También criticó el discurso presidencial ante la Asamblea Legislativa, al que calificó como “un show” sin precisiones sobre cómo se generará empleo genuino.
Tensión en el polo agroexportador
El conflicto podría escalar en uno de los sectores más sensibles de la economía. El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo manifestó su alineamiento con la CGT y anticipó resistencia a la aplicación de la reforma en el cordón industrial agroexportador.
Su secretario general, Daniel Succi, advirtió que el gremio defenderá el Convenio Colectivo de Trabajo “hasta las últimas consecuencias” y aseguró que los trabajadores “pierden derechos” con la nueva normativa.
Con la judicialización en marcha y advertencias de conflictividad en sectores estratégicos, la reforma laboral abre ahora un nuevo frente: el judicial y el sindical, en paralelo al debate político que ya dividió al Congreso.





