Santa Rosa (2b) – En un fuerte mensaje político en defensa de la educación pública, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, encabezó en Santa Rosa la apertura del 95º Plenario del Consejo Interuniversitario Nacional y aprovechó el escenario para cuestionar el rumbo nacional y reafirmar el rol estratégico de las universidades.
El encuentro, que reunió a rectores de todo el país en el hotel Mercure, tuvo como anfitrión al presidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Oscar Alpa, junto al vicepresidente del organismo, Franco Bartolacci, y al intendente local, Luciano di Nápoli.
Pero más allá del protocolo institucional, el tono del discurso de Ziliotto dejó en claro que el debate es político. “No hay desarrollo sin la universidad. No hay futuro sin educación”, afirmó, en una frase que apuntó directamente al modelo de país en discusión.
El gobernador habló de un contexto de “ataque a la universidad pública” y sostuvo que la masiva presencia de autoridades académicas en La Pampa constituye “un acto de rebeldía política”. La definición no fue casual: en medio del ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei, las universidades se convirtieron en uno de los principales focos de tensión.
Ziliotto defendió el rol del Estado frente a las miradas que promueven un corrimiento hacia el mercado. “Hay discursos que plantean que el mercado todo lo resuelve, pero sin Estado no hay igualdad de oportunidades”, marcó, alineando su postura con la defensa histórica del sistema educativo público.
En clave provincial, el mandatario destacó el peso estructural de la educación en La Pampa: de una población de poco más de 360 mil habitantes, más de 100 mil están vinculados al sistema educativo. “Eso habla de una política pública sostenida, que va desde la primera infancia hasta la universidad”, señaló.
Además, puso el foco en un eje clave para el desarrollo: la articulación entre la secundaria y la educación superior. “Formar recursos humanos capacitados es la base del crecimiento”, sostuvo, en línea con una estrategia que busca vincular educación, producción y empleo.
La relación entre el Gobierno provincial y la universidad también ocupó un lugar central en su discurso. Ziliotto destacó el rol de la UNLPam no solo en la formación académica, sino también en la planificación del desarrollo, al integrar espacios como la Agencia de Inversiones y Comercio Exterior.
“El desarrollo en La Pampa es una política de Estado”, afirmó, y dejó un mensaje final con fuerte contenido político: “Vamos a seguir estando al lado de la universidad pública. Abandonar esa bandera sería abandonar a quienes representamos”.
En un escenario nacional atravesado por el ajuste y la discusión sobre el rol del Estado, la foto de Santa Rosa no fue solo académica. Fue, sobre todo, una señal política.





