Buenos Aires (2b) -La cooperativa láctea SanCor fue declarada en quiebra por la Justicia tras reconocer la imposibilidad de sostener el concurso preventivo de acreedores iniciado en 2025. La decisión, a cargo del juez Marcelo Gelcich, se apoya en el deterioro sostenido de la situación económica y financiera de la empresa, que acumula una deuda superior a los 120 millones de dólares.
En su resolución, el magistrado consideró que la firma no logró revertir su cuadro de insolvencia y que, por el contrario, continuó generando pasivos durante el proceso concursal. Según consta en el expediente, el endeudamiento posterior al concurso crecía a un ritmo cercano a los 3 mil millones de pesos mensuales, sin que la actividad alcanzara a cubrir los costos operativos. En ese marco, concluyó que la empresa no resulta viable en el mediano plazo.
Al momento de la quiebra, SanCor registraba deudas millonarias en distintos frentes: más de 12.700 millones de pesos en salarios adeudados, más de 6.300 millones en compromisos impositivos y previsionales, y más de 13.300 millones en deuda comercial, además del pasivo en dólares acumulado en el concurso.
Pese a la declaración de quiebra, la Justicia dispuso la continuidad limitada de la operación. La producción seguirá en aquellas plantas que actualmente se encuentran activas, principalmente bajo esquemas de fasón u otros contratos que no impliquen la generación de nuevas deudas. La medida apunta a preservar, en la medida de lo posible, las fuentes de trabajo y mitigar el impacto sobre proveedores y acreedores.
Según el fallo, la interrupción total de la actividad generaría un perjuicio significativo para los 914 trabajadores en relación de dependencia, así como para acreedores laborales y comerciales. En ese sentido, la continuidad transitoria se presenta como una herramienta para ordenar el proceso de liquidación.
El siguiente paso será la venta de los activos de la empresa, ya sea en conjunto o por unidades productivas. El proceso se realizará mediante mecanismos de licitación, con el objetivo de canalizar eventuales ofertas de inversores interesados en reactivar parte de la capacidad productiva.
La quiebra de SanCor se inscribe en un contexto más amplio de dificultades para el sector industrial, atravesado por la caída del consumo, el incremento de costos y restricciones de financiamiento.





