Santa Rosa (2b) – Desde el 6 y hasta el 17 de abril, el intendente de Santa Rosa se encuentra de licencia, lo que reconfiguró transitoriamente el esquema institucional en la capital pampeana. En ese marco, la Viceintendenta quedó a cargo del Ejecutivo municipal, mientras que la presidencia del Concejo Deliberante pasó a manos de una concejala de la oposición, habilitando un escenario donde ese espacio cuenta con mayoría para el tratamiento de proyectos.
Sin embargo, según denunciaron desde bloques opositores, esa situación derivó en una estrategia de bloqueo por parte del oficialismo. El episodio más reciente ocurrió el jueves 9 de abril, cuando concejales del FreJuPa no asistieron a la comisión de Administrativa y Reglamentaciones, impidiendo su funcionamiento por falta de quórum.
“Se trata de una conducta consciente, orientada a bloquear el normal desarrollo del Concejo Deliberante y a impedir que la oposición pueda ejercer las facultades que le otorga la representación democrática”, señalaron en un comunicado. Y agregaron: “Es una maniobra grave que atenta directamente contra la posibilidad de debatir y dictaminar proyectos que abordan problemáticas concretas de los vecinos de Santa Rosa”.
Desde la oposición remarcaron además lo que consideran una contradicción del oficialismo. Recordaron que en otras instancias, cuando sectores opositores no dieron quórum, las críticas fueron duras: “para eso fueron elegidos y para eso se les paga, esta vagancia nos sale muy cara”. Hoy —plantean— “incumplen su propia palabra y quedan expuestos por su doble vara”.
El conflicto no se limita a un solo episodio. Según detallaron, en días previos ya se habían registrado trabas en comisiones, donde el oficialismo habría impedido el avance de iniciativas al negarse a habilitar dictámenes de minoría bajo el argumento de necesitar más tiempo de análisis. “Sirven de escudo, niegan información, y no les interesa impedir la transparencia”, afirmaron.
Entre los temas afectados por la falta de tratamiento se encuentra la posible derogación de la RTO, junto a otros proyectos considerados de interés para la ciudadanía. Para la oposición, impedir su discusión “no solo posterga soluciones, sino que evidencia una clara falta de voluntad política para abordar los problemas reales de los vecinos”.
En ese sentido, sostienen que el trasfondo es político: “No quieren respetar el juego de las mayorías y las minorías, principio elemental de cualquier sistema democrático. Cuando las condiciones institucionales no les son favorables, optan por vaciar de contenido los espacios de debate”.
Finalmente, desde los bloques opositores expresaron su preocupación por el impacto institucional de estas prácticas: “lesionan la calidad institucional y degradan el funcionamiento del Concejo Deliberante como ámbito legítimo de representación y debate”.
Y cerraron con una advertencia: “No vamos a convalidar maniobras que busquen impedir el tratamiento de los temas que importan, ni que pretendan silenciarnos”.





