Buenos Aires (2b) – El presidente Javier Milei se encuentra en Israel en el marco de una visita oficial que, hasta el momento, muestra un fuerte contenido simbólico y escasos resultados concretos. En un contexto atravesado por el conflicto bélico en Medio Oriente, la actividad presidencial se desarrolla con una agenda cargada de actos protocolares, reuniones y distinciones, sin anuncios relevantes ni medidas de impacto verificable.
Según el cronograma difundido, la delegación —integrada por Karina Milei, Pablo Quirno y Juan Bautista Mahiques— arribará el domingo por la mañana. La primera actividad prevista es la visita al Muro de los Lamentos, un gesto habitual en los viajes del mandatario al país.
Durante la jornada, el canciller Pablo Quirno mantendrá un encuentro con su par israelí, mientras que por la tarde Milei se reunirá con el primer ministro Benjamin Netanyahu, en una reunión que podría incluir anuncios vinculados a vuelos y eventuales acuerdos. Más tarde, el Presidente participará de la pregrabación de la ceremonia por el Día de la Independencia de Israel, en Monte Herzl.
El lunes, la agenda continúa con la entrega de un Doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Bar-Ilan, donde también está previsto que el mandatario brinde una exposición. Ese mismo día mantendrá un encuentro con el presidente israelí Isaac Herzog y visitará la Yeshivá Hebron, donde recibirá una distinción académica adicional.
En la última jornada, se prevén reuniones con líderes religiosos, una visita a la Iglesia del Santo Sepulcro y la participación en la ceremonia oficial por el Día de la Independencia de Israel, antes de emprender el regreso.
En términos diplomáticos, la agenda combina reuniones formales con actividades de carácter simbólico y reconocimientos personales, sin que hasta ahora se hayan concretado anuncios de peso. Mientras tanto, en el plano local, persisten dificultades económicas y sociales que continúan sin respuesta estructural.





