Buenos Aires (2b) – El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a responder las críticas generadas tras conocerse que Argentina quedó última en inversión extranjera directa entre los principales países de América Latina según datos de la OCDE.
Luego de que se difundiera el informe que ubicó al país con apenas US$ 3.134 millones de inversión extranjera en 2025 —muy por debajo de Brasil, México, Chile o Colombia—, el funcionario relativizó el dato y aseguró que el escenario actual es consecuencia de “años de populismo”.
“No genera ninguna incomodidad. De hecho es lo más lógico viniendo de tantos años de populismo”, escribió Caputo en sus redes sociales al citar una publicación periodística sobre el tema.
El ministro sostuvo además que la llegada de inversiones productivas requiere períodos prolongados de estabilidad económica y política, y defendió la estrategia del Gobierno nacional basada en ajuste fiscal, desregulación y apertura económica.
“La inversión extranjera directa suele requerir muchos años de estabilidad económica y política para ser atraída”, afirmó. En ese sentido, destacó que actualmente existen proyectos de inversión anunciados por unos US$ 140 mil millones que, según dijo, podrían ejecutarse en los próximos años.
“El milagro es que en tan solo dos años y medio haya 140 mil millones de dólares en proyectos diversos a ser invertidos en los próximos años. Inversiones que van a cambiar la matriz productiva argentina para siempre”, sostuvo.
Las declaraciones llegan en un momento en el que el Gobierno busca mostrar señales de recuperación económica y apuesta fuertemente al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para atraer capitales extranjeros, especialmente en sectores como energía, minería y petróleo.
Sin embargo, los datos de la OCDE reflejaron que Argentina sigue lejos de los niveles de captación de inversiones que muestran otras economías de la región. Brasil lideró el ranking con US$ 77.000 millones, seguido por México con US$ 40.000 millones, mientras que incluso economías más pequeñas como Costa Rica superaron ampliamente el desempeño argentino.
El debate además reavivó discusiones sobre el modelo económico actual y la dificultad para atraer inversiones en un contexto de caída del consumo interno, retracción industrial y utilización ociosa de capacidad instalada.





