Santa Rosa (2b) – La ciudad de General Acha se vio conmocionada este domingo tras el hallazgo sin vida de un efectivo en el interior del Destacamento Móvil 4 de Gendarmería Nacional. La víctima fue identificada como Alejandro David Diarte, un joven de 28 años oriundo de la provincia de Formosa.
El trágico episodio, ocurrido en las dependencias de la unidad, activó de inmediato la intervención del Ministerio Público Fiscal y de los peritos de rigor. Si bien existe un marcado hermetismo institucional, la noticia ha generado una profunda consternación entre los camaradas de la fuerza.
Los indicios recolectados en el lugar apuntan a que se trataría de una decisión drástica. No obstante, la Justicia ordenó las pericias correspondientes para descartar cualquier otra hipótesis.
Este deceso vuelve a poner bajo la lupa la situación de salud mental y bienestar laboral en las fuerzas de seguridad federales, donde especialistas advierten sobre la incidencia de factores críticos, como el traslado a destinos alejados de su red de contención familiar (como en este caso, de Formosa a La Pampa), el impacto del estrés financiero en los escalafones bajos de las fuerzas y el estigma o «tabú» que aún persiste al momento de manifestar angustia o solicitar asistencia psicológica en estructuras rígidas.
La recurrencia de este tipo de tragedias enciende nuevamente las alarmas sobre la necesidad de implementar programas de acompañamiento psicológico integrales, que prioricen la salud de los efectivos frente a las exigencias del servicio y el aislamiento que muchas veces conlleva el destino asignado.





